Bono para pagar deuda heredada
-
Fed: Kevin Warsh prometió independencia de Trump, propuso un giro en la comunicación y no dio señales claras sobre tasas
-
Las expectativas de los industriales no mejoran: menos del 4% prevé aumentar el empleo de acá a mitad de año
Son aproximadamente 200 proveedores que empezaron a reclamar llamando por teléfono ni bien Macri ocupó su despacho en Bolívar 1 y que luego se anotaron en un registro generado por un decreto gubernamental que los instaba a declarar qué deuda mantenía la Ciudad con ellos.
Suman en conjunto $ 1.131.633.949, de los cuales la gestión Macri reconocerá aproximadamente $ 800 millones y no quiere sacarlos del presupuesto de este año donde no fueron considerados. Las principales son las empresas recolectoras de residuos por trabajos especiales y mayores costos, pero también las que intervienen en la construcción de subterráneos y por ejemplo en la refacción del hospital de Niños Pedro de Elizalde (ex Casa Cuna).
Cliba Ingeniería Ambiental (Roggio) es la que encabeza la lista de proveedores a cancelar en cuatro años, con $ 144.232.927, la deuda más grande que dejó Telerman que correspondería, en su mayor parte, a redeterminación de costos.
Le sigue Ecohabitat (Emepa SA), también por recolección de residuos, con $ 58.382.760; en tercer puesto está Roggio e Hijos SA por construcciones, empresa a la que se le adeuda $ 57 millones. Entre otras figura Dycasa con un reclamo de casi $ 37 millones en la obra correspondiente a la remodelación de hospitales.
Luego hay un conjunto de $ 600 millones repartidos en un centenar de demandas.
Todas las deudas, según el Gobierno porteño, las dejó Telerman sin incluirlas en el presupuesto. La administración Macri le ha dicho a los proveedores que este año contratará por $ 2.000 millones y el año que viene por $ 3.000 millones y que no hay razón para que no sigan ejecutando los trabajos o prestando los servicios que actualmente tienen a cargo, sólo «por la financiación de una parte pequeña de los contratos». Pero, además, el Gobierno de la Ciudad prometió a los proveedores una nueva ley de redeterminación de precios que les permita agilizar el trámite que actualmente lleva meses en resolverse.
Todo a cambio de que acepten pagarés a tres o cuatro años, de acuerdo con la deuda que se liquide.
El tema fue tratado casi en exclusividad en la reunión de gabinete de ayer, disparado por el reclamo de Macri a sus ministros, quienes no logran hacerle comprender al jefe porteño que «la burocracia municipal» les impide acelerar los plazos.
Grindetti, durante la discusión, replicó: «Díganme qué hay que pagar y yo pago», dijo tratando de demostrarle al jefe de Gobierno que las cuestiones de tiempo en las diferentes áreas no obedecen a un retaceo de los fondos.




Dejá tu comentario