Cualquier decisión que se tome dentro del Consejodel Salario tendrá unos claros perdedores: los gobernadores provinciales y los intendentes municipales. Los dos grupos deberán enfrentar desde setiembre presiones importantes para incrementar los sueldos de sus empleados, aunque desde el gobierno de Néstor Kirchner se decida no aumentar las retribuciones públicas nacionales. Solamente el incremento del salario mínimo, vital y móvil, si se lleva a 450 pesos, provocará que sectores como los docentes y las fuerzas de seguridad presionen por un aumento de sus sueldos, ya que en varias provincias cobran menos de ese mínimo. Si además se decidiera algún tipo de incremento general para todos los empleados de 100 pesos, incluyendo los públicos, directamente la cuenta fiscal de las provincias y los municipios se desbordaría para 2005.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Es muy probable que el Consejo del Salario decidirá un aumento del pago mínimo a 450 pesos mensuales. Paradójicamenteesta decisión casi no impactará negativamente en ninguno de los representantes que empresarios y gremios llevaron a la mesa de discusiones, ya que hoy los únicos que mantienen salarios por debajo de esos 450 pesos son algunas provincias y municipios y los privados que tienen empleados «en negro». Estos no se preocupan por la decisión del Consejo, ya que continuarán pagando los promedios de 360 pesos mensuales estimados por el SEL del economista Ernesto Kritz.
El problema surge entonces para las provincias y los municipios. En general, los promedios de los salarios públicos nacionales superan los 900 pesos mensuales, con lo cual no habría impacto fijo a nivel global. La cuestión es diferente cuando se analiza puntualmente la situación de algunos sectores como docentes y personal de seguridad como las Policías provinciales. Sería el caso, según un informe del Grupo Unidos del Sud (una fundación que dirige Francisco de Narváez), de Formosa que liquida 310 pesos; Entre Ríos, 353 pesos; Misiones y Jujuy, 330 pesos. Situaciones similares se observan en La Rioja, Catamarca y Buenos Aires.
En el caso de la Policía, los 450 pesos serían prácticamente inferiores a cualquier retribución básica de todos los agentes de las fuerzas de seguridad, si no se computan las horas extras y otros beneficios monetarios. Si además se decidiera un incremento salarial masivo de 100 pesos tanto para los trabajadores públicos como privados, para las provincias directamente sería una catástrofe fiscal. Según los cálculos que realizó la consultora M&S que dirigen Carlos Melconian y Rodolfo Santángelo, un alza de 100 pesos implicaría un incremento en los pagos anuales de las provincias de 1.800 millones de pesos para 2005. Si se tiene en cuenta que el superávit fiscal que se les pediría a las provincias en el próximo ejercicio debería ser de aproximadamente 5.000 millones de pesos, un aumento salarial masivo para los empleados públicos se llevaría más de 50% de la meta que se negocia en estos días con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Dejá tu comentario