Bueno, logro histórico, pero nos desnuda ante bonistas en nuestros intentos de pagar poco. Y además, desde ahora, pesa el exceso de gasto público (aumentos salariales del personal del Estado, costo energético extra, como pagos a Bolivia y a Venezuela, incremento de jubilación mínima, mucha obra pública y otros). Por la alta recaudación, en cinco meses el gobierno obtuvo $ 9.500 millones de superávit, mientras que la meta anual pactada con el Fondo Monetario es de $ 10.000 millones. O sea, está casi cumplida.
El gobierno anunciará en los próximos días el superávit fiscal más alto del año: $ 3.800 millones en mayo. De esta manera, la cifra acumulada para los primeros cinco meses del año se ubicará cerca de los $ 9.500 millones; muy cerca de la meta de $ 10.003 millones comprometida con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para todo 2004 y muy por encima de los $ 5.600 millones pautados para el primer semestre del año. Sin embargo, y licuados con los buenos resultados de la recaudación impositiva, ya en mayo comenzaron a notarse los efectos negativos del aumento del gasto público, fundamentalmente, los derivados de la crisis energética. Pero como el incremento de los gastos comenzará a notarse desde junio por las decisiones ya tomadas por el gobierno, probablemente mayo haya sido el último mes del año en que el superávit supere los $ 1.000 millones; lo que igualmente no complicará la posición fiscal para el resto del año, siempre que se mantenga en los límites racionales.
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A partir de la recaudación impositiva récord de $ 12.367,8 millones de mayo que se anunció la semana pasada, la Secretaría de Hacienda de Carlos Mosse está terminando de definir el resultado del Tesoro para el mes pasado. Lógicamente se descuenta que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, anunciará un superávit fiscal récord, que superará largamente la marca anterior de $ 1.741 millones de mayo del año pasado. Los primeros cálculos hablan de entre $ 3.500 y $ 3.800 millones de superávit, una vez que se descuenten todos los gastos públicos y el dinero derivados a los múltiples fondos fiduciarios que tiene en marcha el gobierno. Si se hubiera mantenido el nivel de erogaciones de los primeros tres meses del año, el superávit podría haber superado los $ 4.500 millones. Sin embargo, desde mayo, el Poder Ejecutivo tiene que enfrentar un mayor nivel de gastos; comenzando por las consecuencias directas de la crisis energética. En total, está calculado que para todo el año este capítulo le demande a Economía unos 2.000 millones de pesos extra de gasto, de lo que el mes pasado ya tuvieron que liquidarse unos $ 350 millones, girados a Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima ( Cammesa).
La situación se complicará aún más en junio. Como primera aproximación al aumento en los gastos, comenzarán las liquidaciones a Bolivia y Brasil por los aportes de gas y electricidad, también derivados de la crisis energética; además del segundo pago a Venezuela por su fueloil. Serán más de $ 200 millones. También comenzarán las liquidaciones de los $ 700 millones extra que el gobierno destinará para el Fondo de Estabilización de Tarifas y para las primeras obras públicas destinadas a mejorar la infraestructura de generación de energía en el país ( Yacyretá y otras obras) que en total demandarían este año unos $ 640 millones.
En junio comenzará a afectar también el segundo gran capítulo de aumento en el gasto público: los incrementos en las jubilaciones y las pensiones,que en total demandarán $ 1.079 millones para todo 2004. En junio, el sector público tendrá que comenzar a pagar el aumento de las jubilaciones mínimas que pasaron de $ 240 a $ 260, y en diciembre serán de $ 280. Además, comenzará a liquidarse el incremento en los salarios del sector público para los empleados que cobran hasta $ 1.000 mensuales y a los profesores universitarios. Sumando las dos liquidaciones (jubilados y empleados públicos), en junio el gasto mensual aumentará $ 180 millonesmensuales. Como contrapartida, la recaudación podría incrementarse a partir de dos factores. Por un lado, se espera que el IVA continúe mejorando. Además, y a partir del aumento en el pago de Ganancias declarado en mayo, también subirá el pago de los anticipos de este tributo que deben liquidarse desde junio hasta diciembre. Desde las dos fuentes llegarían más de $ 6.000 millones (podrían ser incluso más de $ 8.000 millones).
De todas maneras, este aumento en los ingresos no permitiríasostener el ritmo de superávitgenerado en los primeros meses del año. Es posible incluso que el resultado positivo promedio del período juniodiciembre no supere los $ 1.000 millones mensuales.
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