• El dólar avanzó ayer 0,33 por ciento tras tres jornadas consecutivas sin cambios para ubicarse a un centavo del techo de $ 3. A la habitual presencia del Banco Central se le sumó una demanda algo más tonificada, que empujó los precios a los niveles de hace una semana. Las compras provinieron de empresas puntuales que realizan coberturas de posición, mientras que el sector exportador redujo sus liquidaciones a fin de atender ciertos gastos de fin de año.
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• En las agencias de cambio y bancos porteños el billete norteamericano se negoció a $ 2,95 para la compra y $ 2,99 para la venta. En tanto, en el segmento mayorista del Siopel se cotizó al cierre de la rueda a $ 2,9775. Para los cambistas, el mayor monto de operaciones en divisas no hace prescindible la participación del Banco Central, que debe intervenir fuerte en la plaza para evitar un desplome del dólar.
• Al término de la jornada, la autoridad monetaria contabilizó compras por 75 millones de dólares. En lo que va del mes la entidad que preside Martín Redrado absorbió un total de 700 millones de dólares, a un ritmo diario de 57,25 millones de dólares para las últimas veinte jornadas cambiarias. Por el lado de la oferta, los exportadores de cereales y oleaginosas liquidaron 60,1 millones de dólares.
• Las cotizaciones a futuro mostraron un estrecho rango de fluctuación en directa relación con las tasas que conlleva cada contrato. Los vencimientos de fin de año en el Rofex de Rosario se pagaron a $ 2,977 (-0,07%), y los de enero a $ 2,982 (-0,03%).
• Los bonos subieron fuerte en el caso de los defaulteados. Los posdefault operaron firmes pero con subas más leves. El volumen de negocios sigue siendo escaso. En la Bolsa de Comercio se negociaron $ 208,7 millones. La licitación de Lebac del martes dejó un interesante sobrante de fondos sin colocar por parte de los bancos que volcaron ayer al mercado de títulos.
• La suba de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, que redujo la tasa a diez años de 4,25% a 4,08%, llevó a que reaparecieron flujos hacia los mercados emergentes en busca de un mejor rendimiento. «Actualmente los títulos posdefault dan una TIR (tasa interna de retorno) interesante, en alrededor de 5 por ciento para los papeles cortos y 8% los largos. Por lo que todavía les quedan mucho recorrido alcista», dijo Paulino Seoane de López León.
• Entre los papeles defaulteados, la suba más interesantese dio en el Global 2031 que recuperó 3,09%, seguido por el vencimiento 2008 que ganó 1,62 por ciento, y el 2018 que avanzó 1,04%. Los posdefault no alcanzaron alzas mayores a 1%, donde el BOGAR 2018, el más comprado, subió 0,82 por ciento, mientras que los Bocon PRE8 y PRO12 aumentaron 0,34% y 0,82%, respectivamente.
• En el segmento de los depósitos, los mejores rendimientos se ofrecieron para los plazos fijos a sesenta o más días con una tasa promedio de 4% anual. A su vez, los saldos inmovilizados en las cajas de ahorro accedieron a una tasa promedio de 0,78% anual o de 0,06% mensual.
• Los bancos de primera línea trataron de colocar sus excedentes financieros a 2,5% anual cuando el pedido de crédito provino de otra entidad de primer rango. Entre las de segunda línea las intermediaciones de fondos se resolvieron a 2,7 por ciento anual.
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