4 de febrero 2004 - 00:00

Francia prometió que votará a favor de la Argentina en FMI

Francia prometió que votará a favor de la Argentina en FMI
Cada uno con sus reclamos, la Argentina y Francia expusieron sus argumentos. La llegada del ministro de Relaciones Exteriores francés, Dominique de Villepin, ayer a Buenos Aires fue más que oportuna. Por un lado, el gobierno de Néstor Kirchner se aseguró la continuidad del apoyo francés en las futuras votaciones del «board» del Fondo Monetario Internacional (FMI), siempre que se cumplan las metas fiscales. Villepin, a su vez, reiteró el reclamo que ya habían hecho George W. Bush y José María Aznar sobre la necesidad de mejorar las relaciones con los acreedores externos.

Villepin
se llevó algo de lo que buscaba: Kirchner le garantizó que no habrá «persecuciones políticas» a las empresas francesas que operan los servicios públicos en la Argentina y que se establecerán vías de diálogo más aceitadas con estas compañías en el futuro.

•Defensa

Desde el principio se conoció que el visitante llegaba a Buenos Aires con la misión de defender las empresas francesas, muchas de las cuales fueron severamente cuestionadas en los últimos tiempos por el gobierno argentino. Entre otras firmas, la mira oficial está puesta en Thales Spectrum (cuyo contrato para operar el espacio radioeléctrico ya fue dado de baja), EDF (una de las dueñas de Edenor, que será multada en más de 20 millones de pesos por las fallas en el servicio) y Suez (propietaria de parte de Aguas Argentinas, uno de los objetivos más frecuentes de Kirchner y la más mencionada por el ministro de Infraestructura). En defensa de todas estas empresas y del resto de las compañías francesas, que por ahora no fueron sancionadas, Villepin afirmó que las autoridades argentinas deben tomar en cuenta que esas sociedades habían elegido permanecer en el país, pese a haber tenido pérdidas considerables durante la crisis de finales de 2001 y de 2002. La frase del diplomático europeo para su defensa fue: «Queremos explicar a nuestros amigos argentinos todo lo que las e m p r e s a s francesas han pagado durante aquel difícil período, y es importante que esta confianza en la Argentina sea ahora tomada en cuenta».

Pero, inmediatamente, y durante una presentación luego de un almuerzo que le ofreció el canciller argentino Rafael Bielsa en el Palacio San Martín, Villepin hizo pública la buena noticia que a la mañana le había dado a Néstor Kirchner y al jefe de Gabinete, Alberto Fernández: Francia seguirá apoyando a la Argentina dentro del Fondo Monetario con España y Estados Unidos, por lo menos en el mediano plazo. Para que quede en claro la idea, aseguró: «Mi país tiene un compromiso con la Argentina en sus difíciles negociaciones con el FMI» y pidió tener en cuenta «el compromiso, la confianza de Francia para encontrar soluciones de larga duración», ya que «no alcanza con ser amigo de un día». Dijo además que este apoyo se extenderá para las negociaciones que comenzarán en las próximas semanas y que apuntan a la aprobación de la segunda revisión del acuerdo de refinanciación de la deuda argentina firmado con el FMI, prevista para marzo. Según Villepin, la revisión se prepara con la intervención de Francia como miembro del directorio del organismo financiero internacional. Recordó también que para la primera revisión del acuerdo firmado en setiembre pasado, la Argentina contó con el apoyo de Francia en el consejo de administración del FMI, mientras que otros países, como Japón, Italia y Gran Bretaña, manifestaron su descontento absteniéndose, ante el ínfimo progreso realizado en la reestructuración de la deuda del país con acreedores privados.

Ante la insistencia del periodismo para conocer el porqué de la diferencia de posiciones entre Francia y el grupo de Estados que se abstuvieron en la aprobación de las metas fiscales de la Argentina en el «board» del FMI la semana pasada, fue el canciller Rafael Bielsa el que tomó la posta y dio su interpretación, salvando a Villepin de mayores explicaciones. El ministro argentino dijo que «el problema con Gran Bretaña es que algunas de sus empresas ya en el comienzo de la salida de la paridad cambiaria eligieron la vía contenciosa, el reclamo arbitral», mientras que el gobierno «desde un primer momento planteó que el que litiga no negocia».

Respecto de Italia, el canciller destacó la sinceridad de sus funcionarios «al señalar que 400 mil tenedores privados de bonos son 1,6 millón de votos, que en un sistema parlamentario es muy importante». Sobre Japón opinóque «hay una cuestión cultural diferente», por lo que entendió que la Argentina tendrá que «hacer ver lo que le pasa al país y persuadir para que se entienda que es preferible el crecimiento».

Antes, en el almuerzo con el funcionario francés, Bielsa había vuelto sobre su propia hipótesis del default argentino, diferente y mucho más amistosa de la que exponen habitualmente Roberto Lavagna y su secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen
. Para Bielsa, el inversor que compró bonos argentinos hoy caídos en default lo hizo, en la mayoría de los casos, de buena fe y no merece malos tratos, sino explicaciones. El canciller no cree que todos los acreedores sean fondos buitre, sino ahorristas a los que se les debe aclarar que la intención del país es pagar, pero lo que pueda y no comprometa el crecimiento. Estas palabras, estrenadas en realidad durante la gira de Bielsa por Oriente de enero pasado, fueron las que escuchó encantado Villepin ayer y que llevaron a hacer pública la continuidad del apoyo de Francia a la Argentina en el «board» del FMI.

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