«Nosotros seguimos la pauta que en todos estos años aceptamos del gobierno: los aumentos tienen que ser la inflación más 5 puntos; más si se trata de un sector donde se incrementó la productividad. Pues bien, la inflación real es de más de 22% y representamos, según el propio gobierno, a los rubros que más aumento de productividad tuvieron.» Una alta fuente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), explicaba así a este diario la justificación del reclamo de incremento salarial de más de 30%. Este porcentaje fue sostenido ayer por los dirigentes del gremio que comanda Antonio Caló, y que por la tarde fueron recibidos por Carlos Tomada. Por su parte los representantes de los empresarios metalúrgicos fueron al Ministerio de Trabajo y mejoraron de 12% a 15% lo propuesto la semana pasada. Obviamente las partes quedaron lejos, y los hombres de Caló amenazan ahora con encontrarse el lunes próximo.
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Según le plantearon a Tomada, la UOM quiere alejarse de 20% que hasta ahora vinieron cerrando los sindicatos, bajo dos argumentaciones: una que es el sector que más subió la productividad, y otra es la necesidad de blanquear la verdadera dimensión inflacionaria, que incluye los datos de marzo de más de 3% y que proyectan para todo 2008 un alza de más de 22%. «No queremos volver a hablar en el último trimestre de aumentos salariales, queremos cerrar ahora todo 2008. Esto es bueno para nosotros y para las empresas», afirmó la fuente.
Ahora, la UOM convocó para hoy a un plenario de secretarios generales donde se podría resolver un paro desde el lunes próximo.
Como siempre, las negociaciones paritarias con la UOM marcarán el rumbo de las paritarias para otros sindicatos más chicos vinculados con la industria, y que todavía no se sentaron a discutiren el Ministerio de Trabajo.El gremio metalúrgico pidió elevar de $ 6,4 a $ 8 la hora, lo que significaría una mejora de $ 400 para las 200 horas de trabajo por mes, lo que llevaría el sueldo del operario de la categoría más baja a $ 1.600 mensuales.
Las negociaciones son seguidas además de cerca por los mecánicos de SMATA, que también reclaman aumentos de 30%, pero que, según fuentes oficiales, estarían más cerca de aceptar este año el tope oficial de 20%, pero con la promesa de un pago extra a fin de año.
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