La soja trepó 2% en la Argentina y acompañó la tendencia impuesta por Chicago, pese a que a último momento hubo liquidaciones que provocaron un cierre neutro. No obstante, las expectativas por el informe del Departamento Agrícola estadounidense (USDA) siguieron intactas: se estima que el país del Norte admitirá hoy en su reporte mensual que las existencias del próximo año serán menores que las estimadas por el gobierno hace un mes. Esto constituye un factor alcista para los precios en el medio-largo plazo. El aumento en la demanda de soja es esperado en todo el mundo tras el agudo resurgimiento del mal de la «vaca loca» en Europa. De hecho, desde el último informe del USDA se sucedieron los casos en España, Francia y Alemania y crecieron las preocupaciones por el consumo de harinas animales. Ahora se cree que los subproductos oleaginosos reemplazarán la preferencia de los compradores. Los analistas estiman que desde la reaparición de la «vaca loca» las exportaciones de subproductos oleaginosos a Europa crecieron 10%. Esta situación también beneficiaría a la Argentina, que junto a Brasil constituye -al menos en ese rubro-un bloque poderoso como proveedor de la oleaginosa. En realidad, junto con Paraguay -que sigue creciendo en su oferta de soja-, podría llegar a competir de igual a igual con los estadounidenses. Brasil no comenzará a recolectar su soja hasta marzo y la Argentina estará en plena cosecha recién en abril, así que el aumento en la demanda y la consiguiente suba de precios recién podría beneficiar a los productores locales en ese momento ya que las existencias actuales son escasas. Otro tanto ocurre con el maíz, que ayer ganó 1,1% en el país para la posición disponible aunque el cierre para diciembre mostró recortes de 0,7%, con una tendencia irregular delineada por las bajas de Chicago. En Estados Unidos la pérdida cercana a 1% se debió a las preocupaciones por la actitud de China -el segundo productor mundial de maíz-, que vendió 1 millón de toneladas sobre el fin de semana y se espera una participación más activa durante los próximos diez días. Con este antecedente, en Estados Unidos esperan reducir 15% las estimaciones de exportaciones para este año. Un dato adicional que perjudica las ventas americanas es el escándalo del maíz no aprobado para consumo humano que se lanzó al mercado y extendió la preocupación en los países europeos. Esta situación beneficiaría a la Argentina, que espera recolectar alrededor de 15 millones de toneladas de maíz en 2000/2001 por cereal que recién se está implantando pese a los problemas climáticos que retrasaron los trabajos de siembra. El trigo es el único grano que genera preocupación. El ajuste de ayer en la posición disponible del Término mostró una baja de 5,2 por ciento. Los negocios fueron escasos, de hecho no los hubo en las posiciones cortas, pero los productores que quieran vender hoy deberán asumir el reacomodamiento del mercado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La cosecha vieja está casi toda colocada y se espera que el remanente sea ubicado en Brasil. Pero la calidad no ayuda a sostener los precios, la nueva cosecha recién suma 18 por ciento del área cosechable y el cereal del Norte muestra deficiencias que no seducen a los exportadores. La posición enero cerró con una pérdida de 0,6 por ciento y marzo recortó 0,7 por ciento con inactividad en el mercado, situación contradicha en los puertos del Norte, donde camiones esperaban descargar los granos nuevos.
No obstante, los analistas siguen guardando expectativas de suba de precios en el mediano-largo plazo por el contexto internacional que suma problemas climáticos en muchos países productores y aumento en la demanda de productos oleaginosos.
De hecho, inversores ya comenzaban a indagar sobre la prevista «primavera de precios» de los granos, con la expectativa -muchos-de que sea un factor de impulso también para la agricultura argentina.
Dejá tu comentario