Las lluvias trajeron alivio para la soja

Economía

La producción agropecuaria, al borde del estrés hídrico por la falta de agua en varias zonas del país, pudo recuperarse parcialmente luego de las irregulares lluvias caídas durante el fin de semana, aunque algunas explotaciones fueron perjudicadas por el granizo.

De hecho, ya se registran daños irreparables en frutihorticultura -por sequía y granizo-y pérdidas dispares en pasturas, soja y maíz por el arrastre de falta de humedad en los suelos que apenas pudo ser compensada por las precipitaciones de las últimas 48 horas.

Sin embargo, se acrecienta la ola de optimismo por la buena performance de precios que, durante la primera semana comercial del año, registró el trigo en el mercado local. El cereal, que ya se encuentra 85% cosechado en el área prevista, logró trepar 3% durante los cuatro días de negocios. No obstante, los restantes granos no pudieron seguir dicha escalada alcista y por diversas circunstancias se determinó en soja un recorte semanal de 3% ( Rosario, enero '01 a u$s 203,5/t). El maíz, mostró una caída de 2,3% para la cosecha vieja, aunque la nueva creció 0,5 por ciento (u$s 88,40/t para abril '01). El girasol, por su parte, cayó 0,9%, ya que cotizó en u$s 157/t para Dársena marzo.

El clima se encuentra en el centro de la escena agropecuaria.
Los granos gruesos están en plena floración y la continuidad de sequía hubiese determinado fuertes pérdidas en los rendimientos.

Lluvias aisladas

En la Argentina, las altas temperaturas y las escasas precipitaciones golpearon a la región pampeana durante los últimos 20 días con pobreza de humedad edáfica en el sur de Córdoba, oeste, sudeste y sudoeste de Buenos Aires y La Pampa. La situación comenzó a revertirse -en forma tenue-a mediados de la semana anterior en el centroeste de Córdoba y norte de La Pampa, con cuadros aislados de lluvias que fueron avanzando hasta convertirse en frentes de tormentas sobre el fin de semana. Pero la situación se complicó con los alertas emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional durante los últimos tres días. Por caso, en Macachín -La Pampa-la violencia del frente de tormenta -durante el viernes-produjo daños en zonas urbanas y rurales, en una región ya golpeada por la seca -que puso en jaque 50 por ciento de la cosecha-y por los incendios que afectaron grandes extensiones de explotaciones rurales.

En
Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes y Córdoba, las lluvias fueron irregulares. En el sur bonaerense, el viernes, rondaron en 100 mm, aunque dichas marcas pluviométricas cayeron el sábado al compás de lo que ocurrió en el resto del país. Junín recibió 40 mm; Bahía Blanca, 2 mm; Bolívar, 12 mm; Ceres -Santa Fe-, 78 mm. La caída de granizo afectó a productores en los cordones frutihortícolas bonaerenses y a economías alternativas -en muchos casos, consideradas regionales-, que también sufrieron perjuicios por roturas de invernáculos y de infraestructuras rurales.

Los productores de trigo ya están terminando la cosecha y las precipitaciones pusieron un marco de complicación a una campaña que parece de bonanza. Se recolectarían alrededor de 15-15,6 millones de toneladas, pero las lluvias y el granizo podrían haber «lavado» las espigas de trigo, afectando la calidad de la producción. Desde el plano inverso, las lluvias fueron muy beneficiosas para la campaña gruesa, ya que la falta de humedad frenaba la evolución de los cultivos -especialmente, soja-deteriorando las proyecciones de rindes.

Finalmente, se indica en el mercado local de granos que esta situación de sequía, parcialmente superada, no golpeó de lleno con alza en los precios fijados por el mercado de
Chicago, debido a que si bien los estadounidenses miran con atención la plaza sudamericana, generalmente Brasil marca el ritmo del interés de los operadores, y los brasileños atraviesan una situación climática más favorable.

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