El mundo ha dejado de lado la disciplina fiscal para atender la salud ante el brote del coronavirus, según surge de la última actualización de las Perspectivas Económicas Mundiales dadas a conocer hoy por el Fondo Monetario Internacional (FMI). La deuda de los países ha llegado a niveles récord, como así también los desequilibrios fiscales. En el caso del gobierno argentino, la ayuda para enfrentar la pandemia llega a 5 puntos del PBI, según surge de los datos recopilados hasta el 23 de junio de la Oficina del Presupuesto del Congreso.
Gobierno destina 5% del PBI para sostener a la economía
Las medidas anunciadas para afrontar la crisis implican un gasto de $754.991 millones y el monto de facilidades financieras asciende a $571.774 millones.
-
La inversión cae debajo del 16% del PIB
-
El agro fue el principal freno para el PIB en el arranque del año
Esta repartición calcula que hasta ayer, las medidas anunciadas para afrontar la crisis implican un gasto de $754.991 millones, equivalente a 2,7% del PBI y una disminución de recursos de $88.734 millones (0,3% del PBI). Mientras que el monto de facilidades financieras asciende a $571.774 millones – equivalentes a otro 2% del PBI-.
Asistencia
Más de dos tercios de los gobiernos de todo el mundo ha aumentado su apoyo fiscal desde abril para mitigar las consecuencias económicas de la pandemia y los estrictos bloqueos, según el FMI. Las medidas fiscales anunciadas ahora se estiman en u$s10,7 billones en el orden mundial –unas 25 veces la riqueza generada por todos los argentinos durante un año, para tener una idea de magnitud- .
La mitad de estas medidas u$s5,4 billones son gastos adicionales y reducciones de ingresos que afectan directamente los presupuestos gubernamentales. La mitad restante constituyen líneas de apoyo a la liquidez, como préstamos, inyecciones de capital y garantías, incluso a través de bancos estatales y empresas, que ayudan a mantener los flujos de efectivo y limitar las quiebras.
Las economías del G20 continúan representan la mayor parte del apoyo fiscal global, con medidas presupuestarias que ahora son del 6% del PBI en promedio y mucho mayor que durante 2008-10 en respuesta a la Crisis financiera mundial, de acuerdo con el Fondo.
En promedio, el esfuerzo fiscal de los mercados emergentes alcanza a 5% del producto bruto interno (PBI) a enfrentar la pandemia.
Deuda
El organismo multilateral espera que la deuda pública global alcance un máximo histórico, superior a 101% del PBI en 2020–21, con un aumento de 19% en comparación con el año anterior. Mientras tanto, se espera que en promedio, el déficit fiscal general se dispare a 14% del PBI en 2020, 10 puntos porcentuales más altos que el año pasado. Entre los casos extremos se encuentran los Estados Unidos, con un desequilibrio de casi 24% del PBI, o España con casi 14%.
En este contexto, los históricos desbalances de las cuentas argentinas no lucen tan mal. Las previsiones privadas proyectan un déficit primario del orden de 6% a 7% del PBI. No obstante, como ha reiterado en distintas oportunidades el ministro de Economía, Martín Guzmán, y más allá de la emergencia, el Gobierno argentino se mantiene comprometido en un sendero de consolidación fiscal.



