18 de febrero 2004 - 00:00

Poco serio

1.500 de los 252.500 planes Jefas y Jefes de Hogar dados de baja por irregularidades por el gobierno se descubrió que correspondían a personas que pagaban el Impuesto a las Ganancias en la AFIP por sus actividades. Claro, le pagaban al Estado y con la trampa del plan mal adjudicado le restaban casi $ 2.000 por año.

Poco serio
Ministerio de Trabajo espera mañana a los manifestantes piqueteros que reclaman por la baja de planes Jefas y Jefes de Hogar, con un informe especial preparado por ese ministerio junto a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). De los planes que reclamarán las agrupaciones de Raúl Castells y Néstor Pitrola, 124.000 corresponden a ex beneficiarios que habrían dado datos falsos, alterado documentos y hasta presentado en 2002 declaraciones en el Impuesto a las Ganancias. Otras 120.000 personas habrían ingresado en el mercado formal de empleo. Desde el Ministerio de Carlos Tomada se asegura que todos los casos están «certificados con nombre y apellido» y «a disposición de cualquier dirigente que quiera verificarlo», según declaró a este diario una alta fuente. Incluso desde el gobierno se está pensando en colocar todo el listado en Internet, dentro de la página de la cartera laboral.

Hay que recordar que la semana pasada la polémica por la baja de estos 251.500 planes Jefas y Jefes, generó la toma de la sede del Ministerio de Trabajo de avenida Leandro N. Alem, que duró siete días y generó el llamado de Castells a las manifestaciones preparadas para mañana con la amenaza de cortes de más de 50 rutas en todo el país. Según fuentes del Ministerio de Trabajo, se invitó durante la toma al líder piquetero a verificar este listado. Se asegura que Castells se negó, pese a que públicamente se había declarado dispuesto a hacer una auditoría conjunta.

•Causas

En todos los casos, desde Trabajo se menciona que no se dieron de baja a las personas que cobran el beneficio pero que además tienen trabajos sin declarar ni hacer aportes previsionales, cuando estas tareas tengan características de marginales. Este había sido uno de los argumentos de los dirigentes piqueteros para avalar la toma de la cartera.

Según el listado en poder del Ministerio de Trabajo, anticipado en gran parte por este diario la semana pasada, las causas por las que los beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de Hogar fueron dados de baja son las siguientes:

• 43.700 planes por no haber concurrido a cobrar los 150 pesos mensuales durante tres meses seguidos. Esta situación hace caer el plan automáticamente, y si el beneficiario reaparece debe efectuar todo el trámite de nuevo. En general se trata de personas que encontraron trabajo y no lo anunciaron en el lugar donde percibían el beneficio, o que directamente se trataba de nombres falsos o adulterados cuyos pagos en un momento dejaron de ser reclamados.

• 34.000 por no tener hijos. Este es un requisito para poder recibir el beneficio. En estos casos se trata de beneficiarios donde en un primer momento aseguran tener descendencia, pero luego los propios inspectores de Trabajo, de las provincias o de los municipios, determinan que el dato es falso. En general se trata de sobrinos o familiares, que se llevan con los documentos en el momento de ser anotados en los registros de los beneficiarios. Son casos difíciles de detectar.

• 33.000 por datos falsos. Son personas que alteraron algo de la información que se pide para ser aceptados en el plan. Se incluyen aquí la presentación de documentos falsificados y personas que nunca dejaron de trabajar pero consiguen certificados de despidos, entre otros datos.

• 6.400 nombres aportados por los consejos consultivos. Son bajas de las que se hacen cargo los municipios y reparticiones donde se confeccionan los listados de beneficiarios. En Trabajo sospechan que la cifra es baja, y que debería ser más alto el número de personas que ya no deberían recibir los planes pero que están amparadas por estos consejos.

• 4.000 empleados o jubilados provinciales. Son casos donde nunca dejaron de trabajar para alguna dependencia pública provincial o en las cajas previsionales. En todos los casos fueron detectados desde Trabajo y no por los gobiernos provinciales.

• 1.700 por supervisiones del Ministerio de Trabajo. Se incluyen a varios empleados de esa cartera que cobraban los $ 150 pesos paralelamente a sus salarios.

• 1.200 que presentaron declaraciones de impuestos. Son personas que, según los datos de la AFIP, hicieron sus presentaciones de los tributos a las Ganancias; con lo cual deberían facturar un piso de 35.000 pesos anuales, además de hacer sus pagos mensuales como autónomos. Paralelamente a su facturación, estas personas cobraban los 150 pesos mensuales en alguna repartición. Hay también varios casos en los que además de las declaraciones de Ganancias, se presentaron las declaraciones de Bienes Personales, que demuestra que son personas con activos por más de 120.300 pesos.

• 120.000 que ingresaron al empleo formal. Se trata de casos que, según la AFIP, ya comenzaron a efectuar sus pagos previsionales a través de las liquidaciones obligatorias que deben hacer los empleadores. Quiere decir que no sólo encontraron trabajo, sino que además el salario de estas personas se liquida, en todo o parte en blanco, y que está por encima del salario mínimo de 350 pesos mensuales.

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