De u$s15 a u$s6, la triste historia de las acciones de YPF desde su reestatización

Economía

Factores externos e internos influyeron desde mayo de 2012 en la cotización de los papeles de la petrolera. El pico del valor se dio en julio de 2014. Desde entonces, la caída fue del 84%.

La crisis del petróleo desatada el fin de semana, a raíz del coronavirus y en medio de la puja entre la OPEP y Rusia por la producción del crudo, golpeó de lleno a YPF. Los ADR de la empresa argentina se desplomaron el lunes un 28% a sus mínimos históricos de u$s5,26. Ayer, con el rebote de los precios internacionales de los barriles de Brent y WTI, evidenció una recuperación: subió 15,59% y cerró a u$s6,08. Por consiguiente, la capitalización bursátil de la compañía es de u$s2.391 millones.

Lo cierto es que las acciones de la petrolera de mayoría estatal sufrieron, a lo largo de los últimos años, por los avatares de la economía local y global, sumado a los vaivenes del petróleo. Por ejemplo, si se toma como referencia la fecha de la estatización de la compañía, aprobada en el Congreso de la Nación el 3 de mayo 2012, el valor de los ADR cayó un 60%: por entonces (el 4 de mayo de ese año), los papeles de YPF en Nueva York cotizaban a u$s15,35 (la capitalización bursátil por entonces era de unos u$s6.000 millones). La intervención estatal se conjugó con una crisis financiera internacional que tuvo su epicentro en Wall Street, por lo que en junio de ese año las acciones bajaron hasta u$s10,25.

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Con las primeras investigaciones y descubrimientos en Vaca Muerta, los papeles de YPF comenzaron a repuntar en 2013. En julio, la empresa firmó un acuerdo con la estadounidense Chevron para la explotación de un cluster de petróleo no convencional; luego de diez meses de negociaciones, se anunciaba una inversión cercana a los u$s1.500 millones. En diciembre de ese año, los ADR de la empresa treparon hasta los u$s34,17.

En 2014, Axel Kicillof pagó u$s5.000 millones, más un 8% de tasa anual, por el 51% de las acciones de la compañía. El valor de YPF era de unos u$s15.000 millones. Durante ese año, la explotación de los yacimientos no convencionales del sur argentino siguieron impulsando los valores de las acciones que cotizan en Wall Street. El pico, desde su estatización, se dio el 11 de julio de 2014, cuando la ADR cotizó a u$s37,97. Ese fue su valor más alto desde la estatización y, si se lo compara con la cotización de ayer, se observa una caída del 84%. Sin embargo, la caída de los precios de petróleo golpeó fuerte a los papeles hacia fin de ese año, que para mediados de diciembre cotizaban a u$s22,50.

En baja

En 2015 dicha caída se profundizó por múltiples factores, que fueron desde la baja del precio internacional del crudo (que se desplomó en pocos meses el 50%) hasta una caída superior al 25% de las ganancias de la firma durante el primer trimestre de ese año. El 26 de octubre, día posterior a que Mauricio Macri fuera electo presidente, las acciones de la empresa en Wall Street se cotizaron a u$s19,57. A mediados de enero de 2016, cayeron hasta u$s13,70, postsalida del cepo y devaluación del peso. En abril de ese año se anunció el pago a los fondos buitre, y en esa fecha las acciones llegaron a cotizarse en torno a los u$s21. Ese año, de todas formas, el precio del petróleo registró precios bajos que no permitieron que las ADR recuperaran el terreno perdido.

El piso de 2018 se dio en julio (u$s13,17), también en medio de las turbulencias económicas del país y luego de otra fuerte devaluación que tuvo lugar entre abril y mayo. Otra devaluación, la posterior a las PASO del año pasado, volvió a pegar fuerte contra los activos de la petrolera estatal: pasaron de valer u$s 16,68 el viernes previo a las primarias, a u$s 11,3 el lunes posterior (-32,25%). Para fines de agosto, el valor estaba en los u$s8,56.

Las últimas caídas fueron atribuidas al contexto global, complicado por el coronavirus. Pero también pudo tener incidencia en la brusca baja el balance presentado por YPF la semana pasada: tras haber informado pérdidas operativas por unos $33.000 millones en 2019, la petrolera prevé recortar un 20% las inversiones de este año. La cifra prevista en el presupuesto equivale a u$s 2.800 millones. La empresa atribuyó el recorte a las dificultades que el sector enfrentó durante el último año como consecuencia del congelamiento de tarifas y los vaivenes del precio del petróleo.

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