22 de agosto 2023 - 00:00

Entretenidas memorias de un experto en el espectáculo

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Habitué del teatro, el cine y los chismes del espectáculo desde niño, periodista, miembro del Di Tella, creador y director de señaladas obras en París y Londres, escritor memorioso, Kado Kostzer evoca en “Solamente una vez… Quizás dos” una jugosa serie de anécdotas de toda clase, registradas a lo largo de su vida de artista, espectador y a veces casual acompañante de alguna figura. Esas anécdotas no se agrupan en orden cronológico, sino de acuerdo al tipo de lugar donde ocurrieron: camarines, hogares, aviones, cafeterías, grandes salas, cabarutes, velatorios, etcétera. “Como buen hombre de teatro privilegié los decorados”, explica.

Así, en un desfile irregular pero entretenido, aparecen Tita Merello, Sissy Spacek, Leslie Caron, Diana Rigg, Maggie Smith, Hugo del Carril, Dolores del Rio, Mecha Ortiz, María Felix, Olga Guillot, Goyeneche y Salgán, Julie Andrews, Isaac Bashevis Singer, Pedrito Rico y muchas figuras más, algunas de primer nivel, otras, como “la Tongolele”, solo recordadas por viejos y agradecidos espectadores, o directamente desconocidas en estos lares, pero que vale la pena conocer. Algunas dejan buenos recuerdos: Eartha Kitt haciendo el show gratuito en la calle para sus fanáticos, y hasta llevando algunos en su propia limusina, también un gesto solidario de Mariano Mores, la paciencia y gentileza de Alain Delon, la pena de Joan Crawford por un proyecto incumplido con Torre Nilsson, y también, porque este hombre no tiene pelos en la lengua, la desagradable soberbia de Tamara Lepicka y otras prescindibles, y cosas por el estilo.

Hay retratos precisos en dos líneas (sobre Zulma Lobato: “travesti con grandes dosis de ingenuidad y violencia, mucho patetismo y el soplo poético de la marginalidad”), hay amplias biografías envolviendo un fugaz encuentro, coloridas descripciones de lugares non sanctos como los Continental Baths y el Studio 54, de los que hace historia secreta y casi completa, y hay capítulos antológicos, remarcables, en especial los dedicados a Celia Gámez, que alcanza la emoción, José Marrone y Juanita Martínez, y la actriz de reparto Martha Hyer hablando pestes de medio Hollywood mientras negociaba una alfombra turca.

Paraná Sendrós

=Kado Kostzer, “Solamente una vez…Quizás dos”, (Bs. As., Eudeba, Bs.As., 262 págs.)

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