«Una noche en Carlos Paz». Dir.: N. Montalbano. Int.: D. Capusotto,F. Alberti, G. Navetta, J. César (Paseo La Plaza.)
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La noche que proponen Diego Capusotto y Fabio Alberti sólo puede trascurrir en la Argentina. La ubicaron en Carlos Paz porque fue allí donde se estrenó esta obra y, por su repercusión, la trajeron al Paseo La Plaza, donde siguen a sala llena con varias funciones semanales.
Por el escenario desfilan los personajes clásicos del dúo y otros (los forzudos Julio César y Wimpi Marasco, además del maestro de ceremonias Lulo Palau). La obra es una excusa para que los humoristas desplieguen sus ocurrencias a través de sketchs que sólo se conectan a través del maestro de ceremonias y la pantalla de videos absurdos.
Las menciones a personajes y acontecimientos de los últimos tiempos, locales en su mayoría (el piquete, los cartoneros, la inseguridad, la corrupción política y hasta el terrorismo), se suceden a un ritmo verginoso y arrancan carcajadas a la platea. El equipo autoral es el mismo que el de «Todo por dos pesos» y la película «Soy tu aventura»: Pedro Saborido, Néstor Montalbano, Capusotto y Alberti, lo que deja claro que la obra es para fans de ese particular humor negro, sexual y, por momentos, escatológico.
Pasan por el escenario un hombre casi enano con un brazo mucho más largo que el otro («Zárate brazo largo»); una emisora infantil donde se muestra la tarea de cartoneros («Cartón network»); un bicharraco que planea sobre el escenario y recita a Shakespeare («Alfredo Alcón») y un padre que le ruega a su hijo que concrete su sueño incumplido (convertirse en gay).
El espectáculo, con escenografía y utilería similar a la deliberadamente precaria de «Todo por dos pesos», comienza con un video, que a manera de instructivo de avión, explica el mecanismo de evacuación en casos de incendio, inundación y hasta atentado. La sátira va desde el piquetero Raúl Castells al Papa (desopilante «Papastars», el reality para elegir a su sucesor), pasando por la muñeca Barbie, a la que le inventan una línea travesti y el personaje amado por los chicos, Barny, a quien secuestran y decapitan.
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