Armando Bo: el FIFA-gate, más una sátira que una denuncia

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La miniserie, en ocho episodios, saldrá desde este viernes por la plataforma de Amazon Prime Video.

Armando Bo, ganador del Oscar como guionista del film “Birdman”, habló con este diario sobre su flamante miniserie en ocho episodios, “El presidente”, basada en el escándalo del Fifa-gate, que se podrá ver en todo el mundo desde este viernes a través de Amazon Prime Video. El fútbol fue un tema recurrente en la charla, empezando por la influencia de su abuelo, director de las películas de Isabel Sarli pero también productor y protagonista de uno de los clásicos del cine sobre ese deporte, “Pelota de trapo”, que dirigió Leopoldo Torre Rios en 1949, logrando tal éxito de taquilla que hasta tuvo un estreno en los EE.UU. con el título “Ragged football”. En el primer episodio de “El presidente” incluso hay una referencia al fútbol de potrero, con un chico que corre detrás de una pelota.

“‘Pelota de trapo’ es lo más grande que hay”, se enorgullece Bo nieto sobre el gran film de su abuelo, pero al mismo tiempo explica que “El presidente” no es exactamente una historia sobre fútbol: “Yo soy futbolero, de Independiente como mi abuelo, y me gusta mirar fútbol. Y claro que hay fútbol en la serie, pero es no es de fútbol sino sobre el negocio del fútbol, sobre como esos viejos personajes, empezando por Don Julio [Grondona], sobrevivieron a todos los gobiernos y todas las épocas. Filmar fútbol es algo difícil y caro para el presupuesto de una serie que dura 8 horas; es como filmar cuatro películas. En ese sentido, al trabajar en un sistema industrial, lo que más me identifica es el último episodio de la serie”.

Otro detalle digno del apellido Bo es lo internacional de los diálogos, los sonidos y la música, un riquísimo soundtrack que va del rock a las arpas de Luis Alberto del Paraná y los Paraguayos interpretando “Acuarela guaraní” antes de las reuniones en la Conmebol. En “El presidente” los personajes hablan en el idioma de sus respectivos países, ya sea inglés, italiano y con todos los acentos y modismos del castellano de las naciones latinoamericanas involucradas, con gran variedad de chilenismos y acento argentino. “Eso ya vino desde los productores, pero realmente fue muy difícil. No sé cómo hicimos”, reconoce Bo. “Hubo mucho trabajo de casting y talento de parte del elenco; entendimos desde el principio que si no estaba bien marcado cada acento y modismo el público de los distintos países no lo aceptarían y todo perdería credibilidad”

Un desafío fue convertir al actor Luis Margani en una figura como don Julio Grondona. Su personaje narra la historia desde su féretro mientras es velado por la dirigencia del fútbol mundial. “Hubo mucho estudio de material documental”, agrega Bo “pero fue increíble la caracterización de Margani, que era Grondona desde el primer casting. La voz era igual, el traje igual, se movía igual, era Don Julio en persona”, dice el realizador, quien mientras habla no deja de transmitir cariño por estos personajes de una producción a la que le dedicó el último año y medio de su carrera. “Son personajes tragicómicos, y eso surge cuando te das cuenta de que el negocio del fútbol es como un gran circo y todo deriva naturalmente en una sátira. Pero a la vez hay respeto por estos viejos que sobrevivieron a todas las eras hasta que vinieron tiempos de cambio, un cambio que surgió por la entrada de los Estados Unidos en el negocio. Yo trato de mostrarlos tal como fueron en los hechos verídicos, pero sin dejar de tenerles respeto; podían ser corruptos, pero no eran narcos que mataban gente. Y darle el tono satírico a la serie fue una decisión difícil, y en esto debo decir que fue clave el apoyo de Amazon. Entendieron perfectamente la decisión creativa y la idea de que, más allá de la política y la corrupción, no podiamos contar esto como un drama”.

“¿Cuál es mejor, Netflix o Amazon?”. “Con Netflix aun no he tenido el gusto”, responde Bo “pero lo que puedo decir es que en Amazon encontré todo el apoyo para tener toda la libertad creativa de trabajar en un proyecto tan complejo como “El presidente”.

Por ultimo, Armando Bo habla de su experiencia al haber ganado el Oscar. “Armando, ¿pensó en su abuelo cuando recibió la estatuilla de la Academia como mejor guionista?”.

“Estaba tan nervioso”, responde “que no recuerdo en qué pensaba. Creo que pensé en mi abuela, y lógicamente también en mi abuelo, y por suerte habían viajado conmigo mi viejo, Víctor Bo, y mi mamá. Fue una especie de ensoñación irreal, como ir al Mundial desde abajo y llevarte la Copa. Luego vino una época muy extraña; yo tenía dos proyectos desde antes del Oscar, una serie y una película que estaba a punto de filmar, y de golpe caían proyectos de todo tipo mientras las cosas que quería hacer se iban demorando. Me ofrecían cosas con las que no me podía relacionar en absoluto, me acuerdo que me insistían con un asunto debajo del mar, y otros proyectos tirados de los pelos. Yo no me puedo relacionar con cualquier cosa sólo porque me la ofrezcan por haber ganado el Oscar. Fue una época muy rara. Por suerte, al fin encontré algo que realmente era para mi, ‘El presidente’”.

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