"Argentina Pinta Bien" consagrada a Salta

Espectáculos

Asistimos a la inauguración de «Arte de Salta», segunda etapa del importante programa «Argentina Pinta Bien», iniciado en 2003, destinado a difundir la obra de nuevos y reconocidos artistas plásticos contemporáneos actuantes en las provincias argentinas. Patrocinada por Repsol YPF, el Centro Cultural Recoleta, su Asociación de Amigos, la muestra que se exhibe en el Museo de Arte Contemporáneo de Salta (Zubiría 90) tiene como curador general a Alberto Petrina. quien realiza la rigurosa selección de los artistas y sus obras.

Se presentan trabajos de 36 artistas de distintas generaciones representantes de las disciplinas Pintura, Escultura, Dibujo, Grabado, Fotografía, Video y Objeto reproducidos en el catálogo que se suma a los siete editados, verdadera fuente de consulta de este ambicioso programa que se cumple con rigor cronométrico gracias a la eficiencia demostrada por todos los organizadores.

En el texto «Arte de Salta: el Arte de los Cerros», Petrina, lo ubica en una región, el Noroeste Argentino, que refiere a la gran tradición indígena y mestiza «cuyo vínculo es el más antiguo y profundo que el país mantiene con el resto de América». Texto además abarcativo sobre la historia de las artes plásticas de la provincia que inicia su importante desarrollo con la fundación del Museo Provincial en 1930. y que en la década del '40 alcanza una importante modificación de la visión estética con el aporte de un artista porteño, Ernesto Scotti (1901-1957) que vivió en Salta entre 1941 y 1947.

Carybé, Gertrudis Chale, Raúl Brié
, entre otros, y aquellos que concurrieron al ya mítico Instituto Superior de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán como Carlos Luis «Pajita» García Bes (1914-1978) son los artistas que contribuyeron a la renovación de las artes visuales. Es digna de un homenaje María Martorell, que tiene actualmente 96 años, alumna de Scotti que se insertó más tarde en la abstracción y cuyas pinturas geométricas pobladas de acompasadas y rítmicas ondulaciones realizadas en 1990 están presentes en esta exposición.

• Más abstracción

En esta corriente abstracta figuran Mario Vidal Lozano que al ascetismo de su composición geométrica de raíces precolombinas se añade una vibración de orden matérico. En su «Puna by Night», Rodolfo Vivas transita por una construcción de severos planos de color. Horacio Pagés Frascara, «Luz en la memoria del agua permanente», interpreta a través de la geometría, la luz y un cromatismo de grises y azulados la sugestión del volcán Llullaillaco que apresa el agua en pequeñas lagunas.

Se destacan también las obras de
Ana María Benedetti y Claudia Lamas. En la vertiente figurativa Alberto Klix, Gran Premio de Honor del Salón Nacional de Dibujo y Grabado (1998), con su aguda ironía y también maestría retrata una serie de personajes opulentos y perros hambrientos, fácilmente identificables con nuestra realidad nacional.

Silvia Katz
en su «Sikuris en Punta Corral» resuelve delicadamente una procesión que desciende de las montañas. Tres artistas nacidas en la década del '70 abordan con mirada lúdica el tema conflictivo y nada inocente de la infancia: Virginia Montaldi, María Laura Buccianti y Mercedes Ruiz de los Llanos. En grabado sobresalenlas obras de Alberto Elicetche y Patricia Godoy, mientras que Otilia Carrique, de vasta trayectoria en esta disciplina, presenta objetos de carácter inquietante.

Se seleccionaron dos escultores,
Jorge Marino, del que destacamos «Hacha Ceremonial» y Viviana Ovalle con obras de pequeño formato de contenido americanista. En 2002 en la Fundación Klemm se vieron fotografías de aborígenes del Chaco Salteño tomadas por Guadalupe Miles que constituyeron una sorpresa por una estética muy bella que revela la esencia de los cuerpos o los rostros emergiendo del agua barrosa del río. Se presentan aquí varias fotos de su serie «Chaco» toma directa color (2001-2004).

Isidoro Zang
incursiona con ironía en lo religioso con tomas directas color, Negro Royo con tomas directas en blanco y negro sobre las costumbres populares ancestrales. Soledad Dahbar recurre a la fotografía digital para sus fragmentos geométricos arquitecturales y Marcela López Sastre hace un sutil enfoque de unas calas. Mariano Cornejo es un artista salteño de vasta trayectoria, radicado en Buenos Aires desde hace muchos años, que ha abordado diversas disciplinas con gran creatividad. Se exhiben obras tempranas que revelan su admiración por Derain así como un importante retrato de carácter expresionista. Se incluye una escultura «Gallo» (2004) y su reciente obra.

Como colofón del Programa que continuará durante 2006, un aporte concreto para la difusión de nuestro arte, está prevista para el primer semestre de 2007 una megamuestra en el Centro Cultural Recoleta a la manera de la realizada este año y a la que concurrieron alrededor de 135.000 personas.

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