Arte postal se rebela contra sello de "menor"

Espectáculos

En el Szépmüveszeti Museum de Budapest se presenta «Parastamp. Cuatro décadas de arte postal, de Fluxus a Internet», un panorama de la historia del arte por correo basado en una revisión de las exposiciones realizadas durante los últimos cuarenta años.

La recopilación de materiales y documentos para la exposición es el resultado de dos años de trabajo e investigación a cargo de György Galántai y Júlia Klaniczay. El arte postal inició sus primeros intercambios por envíos postales de cartas o telegramas y luego también con estampillas, fotografías y otros recursos artísticos. Uno de los primeros trabajos de arte postal es el realizado en 1962 de Ray Johnson. En esos años cabe destacar a George Maciunas uno de los fundadores de Fluxus, un movimiento que no se dejó encasillar dentro de ningún concepto: ni pintura, ni escultura, teatro, cine o música, a pesar de haber nacido en el contexto de la vanguardia musical, Fluxus es la confluencia de diversos medios artísticos: la primera forma de arte desde el dadaísmo que apuesta a la fusión de los géneros.

Los artistas promovían una vasta apertura de disciplinas, tendiendo puentes entre arte y vida, hasta soldar tal escisión, de modo de convertirse en mediadores de un proceso estético-social. En esta pluralidad de expresiones realizaron los Flux-Kits eran una serie de juegos, valijas con objetos diseñados por distintos artistas: estampillas y matasellos Fluxus (Mail Art), pancartas, libros de tirada limitada (más tarde se llamaron libros de artistas), panfletos y carteles.

A fines de los sesenta realiza una serie de postales el artista conceptual japonés On Kawara, que convierte su vida en tema artístico: registra fechas y lugares que visita, lo que lee, la gente que conoce. Participaron también en intercambios de arte por correo los hoy reconocidos internacionalmente Joseph Beuys, Christian Boltanski y Daniel Buren. «El arte postal se ha desarrollado gracias a aquellos que exploraron las oportunidades y aceptaron las limitaciones del medio pero también crearon un nuevo género artístico y formularon una actitud y una práctica artística singular que trataron de popularizar y difundir ampliamente», señala Kata Bodor en uno de los artículos del catálogo.

En la Argentina Edgardo Vigo (1928-1997) es su representante pionero y participó en Budapest. Distanciado de las normas académicas y los espacios institucionales, Vigo fue siempre un creador experimental e independiente que no se dejó seducir por las modas ni el circuito comercial del arte. En 1953 regresó de su viaje a París.

«Fue una suerte encontrarnos con Jesús Rafael Soto, hoy una gloria del arte contemporáneo latinoamericano. En ese entonces era el gran artista de la pintura venezolana. En París, un hervidero de lo experimental, Soto aliaba el concepto de música dodecafónica con la escritura de la pintura», comentó años más tarde.

Al año siguiente presentó su primera muestra con objetos móviles y más tarde comenzó a realizar sus Máquinas inútiles, 1957. Fundó la revista «Diagonal Cero», en 1961. Vinculado al Movimiento Arte Nuevo y al Grupo Sí, en 1965 expuso en el Museo Provincial de Bellas Artes de La Plata. Palanganómetro mecedor para críticos de arte y Bi-tri-cleta ingenua, con ruedas cruzadas, provocaron una recepción escandalosa. Entre sus primeras realizaciones se destacaron de El ciclista oprimido y Nido de Amor, en 1966, y al año siguiente editó en París poesía concreta interactiva: sus Poemas matemáticos barrocos.

En 1968 inició la serie «Señalamientos» - acciones en la vía pública-, con Manojo de Semáforos que llevó a cabo en una esquina de La Plata.

Ese mismo año publicó «Un arte a realizar», manifiesto que proponía un arte que alterara el orden cotidiano. En 1969 organizó la Expo/ Internacional de Novísima Poesía en el Centro de Artes Visuales, en cuyo prólogo el gran crítico

Jorge Romero Brest, su director, escribió: «La poesía no escapa al proceso disolvente de una expresión que necesariamente debió ser cada vez más retórica. Resultado de esta propuesta son las formas de la novísima poesía visual. En la Argentina no son muchos los que trabajan en esta nueva poesía. Sólo el pequeño grupo de La Plata que dirige Edgardo Antonio Vigo».

Fue un artista conceptual, innovador que no limitó sus formas expresivas: realizó xilografías, objetos, arte postal, poesía concreta, films, performances.El Conceptualismo inauguró el discurso artístico que ejemplificó las contradicciones de la Modernidad y desarrolló, a la vez, nuevos caminos para la indagación sobre el arte y sus funciones. Fue una ruptura epistemológica -en términos de Gastón Bachelard- como reacción a la Figuración y al Pop-art.

Vigo compartió los postulados teóricos que planteaban la incorporación del hecho artístico a la realidad del contexto social y el consiguiente rechazo al circuito sólo mercantil. En la década del setenta, se incorporó al circuito del arte postal al que consideró «comunicación a distancia», a través de ella difundió la violación de los Derechos Humanos y las situaciones atroces que se vivieron en esos años.

Bajo diversas formas lúdicas, como juegos de palabras o acertijos, su obra planteó la apertura al espectador de mensajes plenos de contenido social. Esto lo expuso en las salas del Centro de Arte y Comunicación y en el Museo Genaro Pérez de Córdoba.

Una obra singular de Vigo es la caja Múltiples acumulados, 1990-91, que incluía fichas de una acción, de 1970, Señalamiento noveno (enterramiento y desenterramiento de un taco de madera), fue una obra similar fotografiada veinte años después, xilografías, cartones con frases, obras de arte por correo, un pie de imprenta y el taco. El arte postal de sus últimos tiempos se refería irónicamente a su enfermedad y a la muerte.

«Sueño con utopías realizables pues comprendo que en ellas cabalga lo mejor del pensamiento, sin carga de intención alguna que no sea el intento de crear un momento trascendente - con irónica, humorística o dramática posición- para que lo vivan aquellos que todavía pisan la tierra, están en ella y no pierden el ánimo de largarse a volar», escribió este gran artista argentino que despertó la atención internacional de críticos y artistas europeos. Padeció la violencia de la última dictadura (1976-1983) y también las postergaciones de un medio artístico donde la falta de publicaciones deja en el anonimato a sus pioneros.

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