11 de julio 2001 - 00:00

Barcelona festejó el humor de Los Macocos

Daniel Casablanca.
Daniel Casablanca.
(09/07/2001) Barcelona - « No fue agradable actuar, y representar al país, mientras en las tapas de los diarios las fotos mostraban a argentinos portando carteles que decían 'Afuera gallegos'», comenta uno de los integrantes de Los Macocos, que ofrecieron en Barcelona la última función de « La fabulosa historia de los inolvidables Marrapodi», invitados por el Festival Grec y la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

Sin desconocer los roces políticos entre ambos países por el conflicto de Aerolíneas, la compañía de teatro ignora si podrá regresar por la huelga de Iberia. Tampoco tiene la certeza de que podrá aterrizar en Ezeiza. Así las cosas, Los Macocos se despiden de la sede del Festival Grec, que tiene 25 años de historia y epicentro en el místico Teatre Grec, construido a imagen de los anfiteatros griegos.

Su aura lúdica y la frescura del aire en las alturas del Montjuic hicieron de éste un teatro que tanto actores como público aman. Los argentinos que pasarán por sus tablas serán Adriana Varela junto al Juanjo Domínguez Trío y Susana Rinaldi. Dialogamos con Daniel Casablanca, Martín Salazar, Gabriel Wolf y Marcelo Xicarts, integrantes de Los Macocos, y con su director, Javier Rama.

Periodista: ¿Les afectó algo el clima político que hay en estos días entre España y la Argentina?

Los Macocos: Lo bueno es que la gente no es la política y difícilmente las empresas tengan alguna relación con la gente que va al teatro. Pero sí es cierto que fue horrible actuar y ver las fotos que decían «Afuera gallegos». Tal vez alguno se ofendió por eso y no vino pero... siempre queda más gente afuera que adentro. Al teatro va la gente, no el holding.

P.: En su último espectáculo, «Los Albornoz», expresan una preocupación por la decadencia de la clase media. Muchos integrantes de esa clase media han emigrado a este país, ¿cómo encuentran a la gente que vive acá y viene a verlos?

L.M.:
Hay como una moda de irse a España, y en particular, a Barcelona, pero la crisis no es una moda, es un clásico. En otra época el exilio era político, ahora es claramente económico y si la gente decide exiliarse, hay que respetarla. Decir «hay que quedarse y pelearla desde adentro» es una tontería; se hace lo que se puede. Pero es cierto que nosotros, que estamos peleándola hace 16 años, hoy estamos en este festival y no sabemos qué pasa con nosotros en setiembre. Si hubiéramos nacido acá, a los tres años habríamos recibido subvención del Estado.

P.: ¿A qué atribuyen que los hayan elegido a ustedes, entre otros, para representar al teatro de Buenos Aires?

L.M.: Creo que nos eligieron porque es lo que la gente ve en Buenos Aires. Además, responde a una estética popular que es lo que buscaban, a diferencia de otros festivales en los que van siempre los mismos grupos.

P.: ¿Se refiere a los festivales con pretensión de vanguardia y que se autoproclaman «de elite»?

L.M.: En los festivales hay una tendencia a presentar obras de vanguardia, herméticas; en cambio, en éste traen lo que la gente realmente ve allá. Lo nuestro es muy rioplatense. Reconocemos que se arriesgaron al traernos por el descontrol que hacemos en el hotel... pero en realidad, el riesgo fue apostar a una obra de humor, que presenta algunos localismos que el público se puede perder.

P.: Más de la mitad de las personas del público eran españoles y se reían bastante, parece que los entendían.

L.M.: Nos hemos sentido como en casa. En la primera función que dimos en Madrid estábamos tensos, no sabíamos si el público entendería el lenguaje y modulamos demasiado, lo hicimos más lento. Pero ya después no. Descubrimos un público agradecido, que se engancha, y algunos hasta nos consultan después del espectáculo sobre tal o cual chiste.

P.: ¿Tuvieron que hacer cambios a la obra original teniendo en cuenta que la presentarían ante el público español?

L.M.: Teníamos dos opciones: O adaptábamos la obra a un teatro más comercial para ser llevado al extranjero, o manteníamos todos sus rasgos teniendo en cuenta que es un festival internacional donde, si invitan a grupos de afuera, es porque se busca mostrar lo que se ve en los diferentes países. Los cambios fueron mínimos y responden a que un público no argentino no se pierda tanto con los chistes localistas.

P.: En el marco de crisis que vive la Argentina, ¿qué lugar debería tener el fomento de la cultura local en el exterior?

L.M.: Si le preguntan a una persona que no tiene para comer, obviamente que no es tema prioritario. Sin embargo, Lito Cruz dijo una vez que la canasta familiar debe estar compuesta por todos los elementos y una parte debe estar separada para el ocio.

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