28 de julio 2007 - 00:00

Buena cosecha de medallas en penúltima jornada

La penúltima jornada de competencia en los 15tos. Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007 sirvió para certificar que para la Argentina las medallas del sábado vinieron "por y bajo el agua".

Es que el yachting y el canotaje aportaron seis medallas entre ambas, mientras que la alcanzada por el santafesino Germán Chiaraviglio en salto con garrocha se dio bajo un diluvio, en un estadio Joao Havelange con buen marco de público.

Un total de diez preseas (repartidas en igual cantidad entre platas y bronces) representa la mejor cosecha, en cantidad al menos, que la delegación argentina consiguió en 24 horas en esta competencia continental carioca.

El yachting consolidó ayer lo que se presumía desde comienzo de la actividad: en windsurf masculino (RS:X), el cordobés Mariano Reutemann terminó segundo detrás del brasileño Ricardo 'Bimba' Winicki, una de las principales figuras de la clase.

La división de la J-24, compuesta por Alejo Rigoni, Sebastián Peri Brusa, Joaquín Duarte Argerich y Gustavo González, se debió conformar con el segundo lugar (a pesar de haber comandado la clasificación durante los primeros días), escoltando a la cuarteta brasileña.

En cambio, en Laser masculino, Julio Alsogaray finalizó tercero, después del norteamericano Andrew Campbell y del escolta, el local Robert Scheidt, el principal favorito a quedarse con el oro.

La cuarta y última presea plateada del día correspondió a Florencia Gutiérrez, en windsurf femenino, que no pudo con la arrolladora marcha de la canadiense Dominique Vallée y la brasileña Patricia Castro.

Más temprano, el canotaje entregó otras dos medallas previsibles: la chaqueña María Fernanda Lauro repitió el marcador alcanzado en Santo Domingo 2003 y se quedó con el segundo lugar en la división K1-500, con un tiempo de 2m.03s.101/1000, escoltando a la canadiense Jill D'Alessio (2m.01s.977/1000).

Y el binomio compuesto por los bonaerenses Pablo de Torres y Juan Pablo Bergero aportó la restante distinción en la disciplina, más precisamente en la K2 500, en un apretado final en el que prevaleció el dúo de mexicanos compuesto por Jesús Valdez y Manuel Cortina, seguido por los cubanos Jorge García y Maikel Zulueta.

De esta manera, y tal lo apuntado por el propio Secretario de Deportes de la Nación, Claudio Morresi, las medallas el sábado "vinieron por el agua", en virtud de la buena cosecha que hubo en remo (siete), yachting (cuatro) y canotaje (tres).

Pero no sólo el "agua estancada" trajo buenas nuevas: la que cayó copiosamente ayer desde el plomizo cielo carioca no le impidió a Chiaraviglio abrazarse a la medalla de bronce, después de una prueba plagada de irregularidades.

Por lo pronto solamente cuatro atletas de los once que partieron en la final (uno de ellos, el argentino Javier Benítez) pudieron efectuar saltos válidos con la pértiga, a causa de que la lluvia complicaba a aquellos que manejaban el implemento.

El campeón mundial juvenil en China, durante la temporada pasada, saltó 5,20 metros, a pesar de que intentó uno mayor de 5,40.

El santafesino derribó la valla y debió resignarse a que el brasileño Fabio Silva ganara (5,40) y que el mexicano Giovanni Lanaro (5,30) se clasificara segundo.

Las otras tres medallas de la jornada se consiguieron "bajo techo".

Además de la plata conseguida por la Selección argentina de Futsal, el chino Liu Song sucumbió ante su connacional (nacionalizado dominicano) Lin Yu por un apretado 4-3 y sumó su segunda plata en los Juegos para la disciplina de tenis de mesa.

Y por último, en la Academia de tenis de Recreio, el rosarino Eduardo Schwank obtuvo el bronce en individuales masculino, al derrotar con claridad al colombiano Michael Quintero Aguilar por 6-4 y 6-0.

Este partido se disputó en un escenario diferente al previsto inauguralmente, debido a que las autoridades decidieron mudarse de las instalaciones del club Marapendi, a causa de la copiosa lluvia.

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