3 de mayo 2005 - 00:00

Caine: música entre original y repetitiva

Acompañadode un bajista,un baterista yun DJ, elpianista UriCaine buscaante todocrear climas,efectos ysonoridadesexpresivas,que primerosorprendenpero que sevan haciendoreiterativos alo largo delshow.
Acompañado de un bajista, un baterista y un DJ, el pianista Uri Caine busca ante todo crear climas, efectos y sonoridades expresivas, que primero sorprenden pero que se van haciendo reiterativos a lo largo del show.
«Bedrock». Uri Caine (piano, teclados). Con Tim Lefebvre (bajo), Zach Dazinger ( batería) y DJ Olive. (La Trastienda; 28 y 30 de abril.)

Lo que hace el pianista Uri Caine es moderno en su concepción; sobre la base del rock pero sin olvidar las referencias al jazz (en especial en la libertad para tomar por caminos impredecibles); con una formación básica de trío (que por momentos hasta podría asociarse a un «power trio», aunque con teclados en lugar de guitarra) pero, al mismo tiempo, con una presencia permanente de lo electrónico, en las computadoras que se activan desde distintos lugares, en el sintetizador, en la presencia de un DJ invitado; y con un sonido que lo ubica claramente en la Nueva York de este tiempo. Su propuesta, titulada «Bedrock», como su disco de 2001, apunta fundamentalmente a los climas.

La base de bajo y batería construyen un soporte casi permanente de 4 x 4, asociable al de cualquier banda de rock, y la estructura armónica recuerda a clásicos del género como Led Zeppelin. Sobre eso, siempre con temas propios, Caine toca melodías e improvisa; pasa del piano de cola al eléctrico, y de allí a los potentes y agudos sonidos de un sintetizador.

A veces, puede seguirse el planteo melódico formal, y hasta percibirse algún desarrollo en el sentido tradicional de la música europea. Otras veces, en cambio, lo que se busca son climas, efectos, sonoridades sorpresivas; todo lo cual se refuerza con el trabajo del DJ Olive, desde la computadora o desde sus bandejas giradiscos.

El planteo es original. Divierte porque ellos se divierten haciéndolo. Quizá el problema surja en la reiteración de un modelo que se empieza a hacer conocido primero y repetido después a medida que transcurre el concierto.

R.S.

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