12 de octubre 2006 - 00:00

"Cara de queso"

Autobiográfica, según su autor, el debutante Ariel Winograd,«Cara de queso» es un atractivo cuadro de costumbres ambientadoen un country judío, animado por un buen elenco.
Autobiográfica, según su autor, el debutante Ariel Winograd, «Cara de queso» es un atractivo cuadro de costumbres ambientado en un country judío, animado por un buen elenco.
«Cara de queso» (Argentina-España, 2006, habl. en español). Guión y dir.: A. Winograd. Int.: S. Montagna, N. Torkanowsky, M. Morán, M. Vaner, N. Pérez Biscayart y elenco.

"Ochenta y cinco por autobiográfica", dijo de esta película su autor, Ariel Winograd, antes autor de videos para Massacre y Los Tipitos, un corto debidamente premiado, «100% lana», y un documental muy poco difundido, «Fanáticos», acerca de gente enfrascada en su propio discurso. Algo de eso hay también en éste, su primer largo de ficción.

Se trata de una comedia de costumbres, o si se quiere un cuadro de costumbres, sobre cuatro chicos hostigados o ignorados por los más grandes durante un verano de 1993 en un country exclusivamente judío. «Mi primer ghetto», es el subtítulo elegido.

Allí la abuela regala dólares al nieto, para que ahorre por si algún día deben refugiarse en Jerusalén, la madre no sabe si irse o quedarse, vender o no, el padre ya se refugió en su propio mundo, el abuelo vaga y divaga con gran experiencia acerca de los males del matrimonio, la hermana vende a gusto, una amiga de la hermana se vende, también para ahorrar, y ambas charlan sobre la conveniencia o no de casarse con un goi («no, porque cuando se enoje te va a decir 'judía de mierda'», concluye una).

El resto del country es parecido, y hasta peor, sobre todo un cancherito que humilla al gordito amigo del protagonista, y el padre del cancherito, que amenaza al protagonista cuando éste decide denunciar el hecho, lo que iguala a esa gente con los matones de cualquier villa cercana, fuera de las marcas de ropa o perfume que cada uno luzca. Fuera, también, del tamaño de la alfombra bajo la cual se escondan ciertas cosas. Buena venganza la de Winograd, al hacer esta película inspirada en gente que soportó cuando niño. Y la venganza continúa, porque ésta es apenas la primera parte de una trilogía en desarrollo.

Sebastián Montagna, Nicolás Torcanowsky, Nicolás Condito, y, como hermano mayor, el flaco Martín Piroyansky, afirman bien sus incipientes carreras. María Vaner, Mercedes Morán (exactas como suegra y nuera), Juan Manuel Tenuta, Susú Pecoraro, y Pérez Biscayart haciendo de tontito enamorado, agregan verdaderos medallones a las suyas, sobresaliendo en un largo reparto donde también aparecen, como bienvenidas sorpresas, Silvia Pérez, Sergio Denis, y Pascual Condito. La película está bastante lograda (acaso en 85 por ciento). Ahora habrá que ver cómo sigue la historia.

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