10 de octubre 2006 - 00:00

Compleja "Tempestad" bailada con talento

El BalletContemporáneodel Teatro SanMartín ofrecióun interesantepreestreno con«La tempestad»de MauricioWainrot.
El Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín ofreció un interesante preestreno con «La tempestad» de Mauricio Wainrot.
«La tempestad». Cor. idea y dir. gral: M. Wainrot. Esc. y vest.: C. Gallardo. Mús.: Ph. Glass. Ilum.: E. Sirlin. Ballet Contemporáneo del San Martín. (Teatro San Martín).

Adaptar el lenguaje de la danza una obra de la complejidad de «La tempestad» de William Shakespeare no le debe haber resultado una tarea sencilla a Mauricio Wainrot. Pero con la complicidad del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín -de un rendimiento técnico y expresivo superlativo-, y la de miembros casi permanentes de su equipo creativo, como Carlos Gallardo en la escenografía y el vestuario, y Eli Sirlin en la iluminación, llegó a su meta, con la aprobación del público que colmó la sala Martín Coronado para el preestreno mundial de su obra.

En «La tempestad», Wainrot apela a un lenguaje coreográfico de gran amplitud estilística. El espacio fantástico creado por los responsables de todos los rubros de este espectáculo no se somete a los dictados del «ballet d'action» o del ballet narrativo, aunque relate hechos y circunstancias que se relacionan con las pérdidas de Próspero, el alma de la acción coreográfica, y la posterior

recuperación de su poder y de sus afectos. Sólo leyendo las intenciones de Wainrot en el programa de mano, el espectador podrá seguir los pasos de los distintos personajes shakespearianos, De lo contrario se encontrará con un universo mágico en el que las criaturas actúan llevadas por necesidades inmediatas relacionadas con el odio, la competencia o el amor. Ahí es donde se percibe la mayor virtud de este trabajo maduro y cerebral del coreógrafo, que mueve esos seres a la deriva.

Hay en la obra un gusto por los planteos teóricos abstractos, aunque emerjan de actitudes concretas. La banda sonora de Philip Glass es tan sensual y maravillosa en su minimalismo, que ordena tanto los estados anímicos como la acción dramática. Quizá resulte un poco extenso este ballet (dura 105 minutos). Pero quien ame la danza se encontrará con un devenir tan fascinante que no podrá abstraerse de la exigencia conceptual que las bellas imágenes generan como percepción.

Si la música de Glass es ideal para la recreación del mundo fantástico y marino de Próspero y su isla, los aspectos plásticos son, como ya fue dicho, un aporte fundamental al logro de «La tempestad», con los colores y diseños del vestuario y las proyecciones multimedias en una suerte de ojos de buey con aspas distribuidos en el espacio escénico. Ernesto Chacón Oribe como Próspero, Silvina Cortés (Miranda), Wanda Ramírez (Ariel 1) y Pablo Torres (Ariel 3) se destacan por sus óptimas condiciones, aunque la totalidad de la compañía es espléndida y cada personaje vale por el talento que poseen los intérpretes, adiestrados eficazmente por Wainrot y su grupo de maestros.

E.G.

Te puede interesar