4 de septiembre 2000 - 00:00
"EL BESO DE JUDAS"
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Una calle de Nueva York llevará el nombre de Jimi Hendrix tras una petición que duró 56 años
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"Familia" o la pedagogía del miedo
Su mirada, sin embargo, es actual, y su humor un lujo para los aficionados a esta clase de placeres: la pareja de detectives que componen Emma Thompson y Alan Rickman está tan espectacularmente tratada que en cada una de sus apariciones trascienden la simple parodia para convertirse, más bien, en un dúo de neuróticos modernos, desdichados, obligados a desentrañar asuntos criminales con la mitad de la atención en el caso y la otra mitad en la simple supervivencia.
Emma Thompson lee a Jim Thompson (el legendario autor de « 1280 almas» y que tantas películas le inspiró al cine) y en su código de valores la palabra seducción es apenas super-
La banda no tiene experiencia en secuestros, por lo cual el operativo se vuelve más trágico que lo pensado: en su transcurso una mujer madura, testigo indiscreta, es asesinada. La mujer resulta ser la esposa de un senador, que a partir de allí se propone impulsar personalmente la investigación.
El ojo entrenado de algún espectador de cine policial podría llegar a detectar, antes del final, el desenlace (se sabe que hay espectadores que no gozan si después no pueden contar que ellos se dieron cuenta), pero aunque ocurra eso el film, con varias líneas de diálogo citables, se disfruta siempre.


