7 de septiembre 2000 - 00:00
"EL GLOBO BLANCO"
-
La película que es furor en Prime Video donde Keanu Reeves se transforma en un ángel con pocas luces
-
Daddy Yankee fue declarada Persona del Año 2026 de la Academia Latina de la Grabación
Ahí sí, podríamos decir, eso es todo. Pero hay algo más. Película breve, sencillísima, casi un cuento para niños, tiene dos moralejas. La primera es acerca de la solidaridad, y el agradecimiento. Nadie lo dice, pero queda bien expresado en las actitudes de cada personaje y en la toma final y se entiende muy bien. Y más allá del exotismo del lugar, cualquier niño, o ex niño, que vea esta película, en cualquier parte del mundo, puede reconocerse en la aventura de la nena o de los otros chicos y aprender sus lecciones. No es necesario, pero podemos agregar, eso sí, que el Año Nuevo de referencia es el Nowruz, una tradición muy popular en Irán, que los musulmanes toleran, pero que corresponde a la vieja religión persa. Para esa fiesta, los iraníes tienen en la mesa algo blanco, representación del anti-guo dios Zoroastro, y una pequeña pecera, porque los peces representan el misterio y la alegría de la vida (¿qué alegría podrán tener, dicho sea de paso, el sastrecito y el vendedor de globos?).
¿Y la segunda moraleja? Es evidente: no hay temas chicos. Y la precisión narrativa y la ense-ñanza y la emoción se pueden alcanzar con los mínimos recur-sos. La película señala el debut de la pequeña Aida Mohammadkhani, y del director Jafar Panahi, que luego se reencontrarían en «El espejo». El guión (¡ah!, claro), es del maestro Abbas Kiarostami. Ojalá algunos pomposos locales aprendieran también esa lección.



Dejá tu comentario