• Euforia entre los dueños de los stands por como comenzó la Feria del Libro. La cantidad de público, durante el fin de semana, superó la expectativas más optimistas. «Fue mejor, comparativamente, que el primer fin de semana del año pasado. Por lo general, antes la gente no venía masivamente los primeros días y la Feria comenzaba a crecer hasta que hacia el final se desbordaba», comenta el editor Daniel Divinsky de «Ediciones de la Flor», y agrega: «lo más notable es que también hubo, ya de partida, más compradores. Esta vez la gente no sólo vino a mirar».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
• «Los críticos en Chile quisieron imponerme la marca de escritor proletario, porque fui minero en Talca, me bautizaron como «el escritor que llegó del salitral», y hasta le pareció bien mi primer libro, 'La reina Isabel cantaba rancheras', pero cuando con cinco libros demostré que era esencialmente un escritor, ya no les gustó tanto. Y a algunos colegas compatriotas tampoco. Supongo, que es porque, además, mis libros se venden bien y en el extranjero me traducen y me elogian. Bueno, son esa virtudes de la santa envidia», ironizó el escritor chileno Hernán Rivera Letelier, en la charla que ofreció en la sala Victoria Ocampo. Rivera Letelier no vino a presentar ningún nuevo libro, como lo hacen buena parte de los autores que se presentan en la Feria. Por caso, otro chileno, aunque muy marcado por su permanencia en Europa, Alejandro Jorodorowsky, en vez de un libro vino a presentar cuatro: «La vía del tarot», «Dónde mejor canta un pájaro», «La danza de la realidad» y «Psicomagía».
Joodorowsky logró una larga filas de fanáticos, en su mayoría jóvenes, a la caza de su firma. Pero cuando apareció Celeste Cid con Emmanuel Horvilleur a pedirle que le firmara «La vía del tarot», se produjo un revuelo y muchas niñas pasaron a pedirle autógrafos a la actriz de «Resistiré» y el ex líder de los «Ilia Kuriaki» y actual solista. El empleado del stand de Sudamericana le preguntaba a Ana María Muchnik, que acompañaba al escritor, si creía que Celeste Cid había ido a ofrecerse para una nueva película de Jodorowsky, como «El topo» o «El ladrón del arco iris» o si quería aparecer en uno de esos comics que guionaba cada tanto.
* * * • Frente a la larga fila de Jodorowsky, la de Jorge Lanata era breve y muchísimo más respecto a la que tenía cuando publicó « Argentinos» y estaba en TV. Un editor que pasaba rumbo a su stand, lanzó un enigmático: «el gordo, ¿se dará cuenta de una vez?». El último libro de Lanata, «ADN», no cumplió las expectativas de la editorial que lo publicó, Planeta, y provocó una larga discusión interna acerca del adelanto de derechos que se le había pagado al periodista. Se dice que fue una de las causas que produjo los grandes cambios internos en el brazo argentino de la editorial número uno de España.
Julio Pérez, que a partir del 1° de julio deja la Dirección General de Planeta de la Argentina, prefiere no hablar del tema. Confirma que, a partir del momento en que él pase a ser asesor externo, la Dirección General estará en manos de Gastón Etchegaray, que viene de Planeta Chile. Por su parte, en la Dirección Editorial ya está Alberto Díaz, Jorge Vanzulli en la Dirección Comercial, y Ricardo Sabanes pasó a Coordinador Editorial de Planeta América.
* * *
• Muy atractivo resulta el stand de Argentores, que de stand que muestran libros de dramaturgos se convierte en sala de actos donde se ofrecen conferencias, charlas y hasta pequeños shows, con la participación de escritores, actrices y actores.
* * *
• Se cuenta que una conocida periodista de un matutino se acercó, en la Feria, a Mario Pergolini y le espetó: «Sos más buen mozo que en la tele», y el conductor le contestó: «entonces, me tengo que quedar sólo con la radio». Un hombre pasa por una fila que espera para entrar en una sala de actos y pregunta: ¿Quién va a estar? - Bioy Casares- explica la mujer, creyendo que consulta por el nombre de la sala. -¡Ah,es un reunión espiritísta!-dice el hombre, provocando una catarata de risas.
Dejá tu comentario