14 de marzo 2007 - 00:00

"No se venden más autos porque no hay"

Alentada por el buen comienzo del año, la asociación que agrupa a las concesionarias estimó que en 2007 se podrían vender cerca de 550.000 vehículos, y logrará llegar así al mejor registro de la historia.

«No vendemos más porque no hay autos», sentenció Dante Alvarez, titular de ACARA, aludiendo a los problemas que genera una demanda en enero y febrero que superó todas las estimaciones. Tanto las concesionarias como las automotrices locales estimaban poder superar en 2007 la barrera de las 500.000 unidades, contra las 450.000 comercializadas en 2006.

El optimismo del sector se basa en que sólo en el primer bimestre se patentaron 121.000 0 Km, y Volkswagen se mantuvo como la empresa líder con 20% del mercado.

«La cifra estimada de 500.000 autos es bastante conservadora porque el crédito es incipiente, pero si la financiación crece la superaremos ampliamente», remarcó, aunque aclaró que «igual hay que ser prudentes porque en la Argentina todo puede cambiar».

El empresario explicó que la fuerte demanda de comienzo de año se «comió» todo el stock que había en las fábricas, provocando que se amplíe ahora la demora para la entrega de 0 Km.

En tanto, en medio de los fuertes aumentos en carne, pan, colegios, prepagas y otros rubros, el sector automotor parece darle un respiro al gobierno,ya que los precios de los 0 Km subirán este año menos que la inflación.

Según Alvarez, «en lo que va del año hubo incrementos en algunas marcas, justificados por reemplazos de modelos y nuevo productos, pero siempre por debajo de la inflación».

  • Polémica

    Durante la presentación del Anuario 2006 que elabora la entidad, el directivo no pudo eludir la polémica desatada en torno a la forma de medición del costo de vida: «obviamente estamos hablando del dato de inflación que difunde el INDEC», dijo irónicamente.

    Según la estimación del gobierno, para 2007 se prevé una inflación de alrededor de 9%, por lo que los precios de los vehículos se ubicarían por debajo de ese nivel. Esta política había sido definida a fin de 2006 entre el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y las terminales agrupadas en ADEFA y, hasta ahora, se viene cumpliendo.

    El problema se centra en que 55% de los autos que se venden en el mercado interno son importados y las fluctuaciones de precios dependen de factores que las empresas locales no pueden manejar.

    De todas maneras, Alvarez explicó que el mercado argentino está viviendo una fuerte competencia que impide que las empresas suban los precios de manera arbitraria. «Si uno sube de más, el cliente se va a otra concesionaria», ejemplificó el empresario.
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