17 de junio 2004 - 00:00

"Shrek 2"

El ogro protagonista junto al inseparable burro y al Gato con botas, su nuevo aliado, en la segunda parte de «Shrek», la cada vez más graciosa campaña revisionista sobre los cuentos infantiles.
El ogro protagonista junto al inseparable burro y al Gato con botas, su nuevo aliado, en la segunda parte de «Shrek», la cada vez más graciosa campaña revisionista sobre los cuentos infantiles.
«Shrek 2» (id., EE.UU., 2004, habl. en inglés o dobl. al español). Dir.: A. Adamson, K. Asbury, C. Vernon; Guión: A. Adamson, J. Stillman, J. David Stem, D.N. Weiss, sobre personajes de W. Steig. Dibujos animados.

Sigue, y con efectos mejorados, la graciosa campaña revisionista sobre los cuentos infantiles: ahora la mala de la película es nada menos que el Hada Madrina, una caderona de falsa dulzura, interesada, manipuladora, encima explotadora, cuya empresa comercial de belleza y felicidad domina todo el reino. Y estamos hablando de Far Far Away, el reino Muy, Muy Lejano, y muy, muy parecido a Beverly Hills, al que cuesta llegar, y donde los sueños tienen un precio muy alto.

Hasta allá van los recién casados Fiona y Shrek, junto al inseparable burro, a visitar a los padres de ella, que, viéndola tan gorda, verdosa, y casada con esa cosa, toman posiciones enfrentadas. Una madre acepta a su hija como sea (al menos en esta película), pero no el padre, influenciado por el Hada, que, ahí lo descubrimos, había armado todo para beneficio de su propio hijo, el Príncipe Encantador, o Azul, que será azul pero no pasa de ganso engrupido (otro blanco del revisionismo, pero esto ya más de una esposa lo sabe).

Shrek
corre entonces un riesgo mortal, pero tendrá un nuevo aliado: el Gato con Botas. Y qué lindo gatito, con botas y con la voz de Antonio Banderas en ambas versiones, la original en inglés, mechada con palabras castellanas, y la doblada al castellano para casi todos, al mexicano para ogro y burro, y al buen castizo para el gato, que así deja su cuna francesa -Perrault lo hizo-y se convierte en caballerito español ( versión americana, claro).

El aporte latino culmina con el tema final, bien fiestero, producido por el argentino Gustavo Santaolalla y cantado por el dúo Banderas-Eddie Murphy. ¿Qué canción es? más vale mantener la sorpresa, y avisar, eso sí, que apenas aparecen los créditos finales también hay otra sorpresa (infaltable, además).

Un detalle: dado el tema de fondo, los grandes van a encontrar más chistes que los niños.

También más guiños cinéfilos, desde «De aquí a la eternidad», «Alien», «Flashdance» y «Mujer bonita» (la incorporan como cuento de hadas) en adelante. Pero la diversión es general, y todos van a salir contentos, dispuestos a gastar sin culpa en merchandising y comida grasa. Avances apreciables, los técnicos de Hewlett Packard y Dreamworks subrayan mejoras en las escenas de masas, los efectos de iluminación (con «sombreador de rebote», «diseminador subcutáneo», etc.), los cabellos más naturales, y demás. Irónicamente, los malos son de plástico. Y lo más lindo son los ojos del gato, cuando pone cara de pobrecito infeliz, dibujados al modo tradicional.

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