2 de noviembre 2005 - 00:00

Cerca de 80 policías que custodian la Cumbre se intoxicaron. El hotel fue clausurado

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, descartó hoy cualquier intencionalidad en la intoxicación sufrida por unos 80 efectivos de la Policía Federal que comieron anoche en el hotel en el que se alojan en el marco de la IV Cumbre de las Américas, ubicado cerca de la terminal de ómnibus de la ciudad de Mar del Plata.

"Nada que ver con sabotaje, nada que preocuparse", sostuvo Fernández en declaraciones realizadas esta mañana al canal de cable Todo Noticias desde Mar del Plata, adonde se desarrolla la IV Cumbre de las Américas.

En este marco, confirmó que los afectados por la intoxicación "ya están medicados sin ningún inconveniente" y señaló que el origen de la indisposición "no fue la comida sino el agua", según lo informado por el médico.

Incluso, afirmó que "ya están tomándose todos los recaudaos para que no vuelva a suceder".

Esta madrugada, alrededor de las 3, los policías que se hospedan en el hotel Katy Palace y que anoche comieron juntos allí, comenzaron a experimentar diarreas y vómitos.

Rápidamente, médicos de la fuerza se hicieron presentes y medicaron a los efectivos, por lo que no hizo falta que los trasladaran a centros asistenciales, en tanto el parte médico indicó "principio de intoxicación".

El jefe de prensa de la Policía Federal, comisario inspector Daniel Rodríguez, indicó que "se intoxicó un grupo de policías de 80 efectivos que está colaborando con el operativo de seguridad implementado por la realización de la IV Cumbre de las Américas".

El vocero de esta fuerza de seguridad confirmó que "se intoxicaron 80 policías de los 700 que están trabajando en la ciudad y se hospedan en ese hotel" y precisó que, ese total, "7 son mujeres".

"Pese a que este grupo de policías experimentó, luego de la cena, vómitos y diarrea, no fue necesario hospitalizarlos sino que los atendió personal médico de la Policía Federal. Los medicaron e indicaron que en las próximas horas retornarán al servicio", consignó el vocero.

Si bien esto generó un susto entre los oficiales, el comisario inspector Rodríguez minimizó la situación: "Setecientos oficiales comieron bien y sólo un grupo sufrió este problema", concluyó y enfatizó que, en pocas horas, volverán a trabajar.

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