3 de enero 2005 - 00:00

La televisión tampoco durmió

P asadas las 22.35, Crónica TV dio la primicia sobre un «incendio en una bailanta de Once». Al poco tiempo, TN repitió la información, y cerca de las 23.30 ambas cadenas de noticias transmitían desde las inmediaciones de República Cromagnon, con movileros difundiendo cifras de muertos y heridos, que variaban según el canal que se sintonizara. Los primeros títulos habían anunciado «Incendio en el Once. Habría muertos. Hay varios heridos» y se fueron modificando a lo largo de la noche hasta llegar a «Catástrofe en República Cromagnon. Ya son más de cien los muertos».

Por primera vez en mucho tiempo, los cinco canales de aire reabrieron sus transmisiones a las 2 de la mañana-que ya habían cerrado entre las 12 y las 12.30, según el canal-y cubrieron en forma ininterrumpida hasta las 21 del día siguiente. «Canal 13» fue el primero en retomar la transmisión, siguió el «9», luego «América» y, último, «Canal 7». Otro rasgo que diferenció la cobertura de esta catástrofe de otras como la de AMIA o Ramallo, donde las cámaras llegaban hasta el último recoveco, fue la prohibición de camarógrafos al interior frente al boliche cuando el fuego ya estaba extinguido pero se continuaba con el traslado de cuerpos. El vallado policial dispuesto en pocos minutos impidió que se registraran las puertas y el interior del local bailable y las víctimas que todavía se encontraban dentro.

• Abucheo

Por caso, la TV mostraba escenas de pánico y desorden, y el arribo de una combi azul en la que se estimaba viajaban el secretario de Salud, Alfredo Stern, junto con el director del SAME. Quedaron registrados el abucheo y agresivo golpeteo a los vidrios de estos vehículos con insultos dirigidos a Aníbal Ibarra.

En ese momento la radio, que tenía programados ciclos de balance o programas grabados, reabrieron sus transmisiones en vivo y las continuaron hasta el día siguiente. Fue frecuente que, ante el éxodo de conductores por las fiestas, gerentes de noticias de emisoras se acercaran a conducir programas de emergencia. Por caso, en radio «América» Eduardo Cura arrancó a las 4 AM y Ari Paluch hizo lo propio a las 5 AM en radio «Uno», cuandosu programa comienza a las 7. Los movileros radiales comenzaron su labor entre las 2 y 4 AM y fue frecuente que siguieran transmitiendo ininterrumpidamente para el servicio informativo de la emisora.

En «Rock & Pop», el programa de la medianoche «De hoy no pasa» hizo una breve mención sobre el supuesto siniestro y luego dio paso a un monólogo donde, casualmente, se hablaba de las diferencias entre los adolescentes actuales y los de antaño. Con humor e ironía, el conductor se extendió hasta las 12.30, para luego cambiar por completo el tono de
« Balance» por el de servicio informativo.
Paluch entrevistó a Aníbal Ibarra antes de la conferencia de prensa para luego jactarse de que «Ya habló con nosotros y no dice nada diferente». También se oyeron los primeros testimonios de sobrevivientes, custodios y algunos funcionarios.

A la mañana, cuando ya se barajaban los totales de muertos y heridos, TN eligió para su pantalla el título
«Duelo nacional», con lo que comenzaron rápidamente las especulaciones de duelo en la jurisdicción de la Ciudad, o de la provincia, o de la totalidad del territorio nacional. Inmediatamente TN cambió la confusa leyenda por la más genérica «Dolor nacional», y Aníbal Ibarra decretó duelo en la Ciudad y cierre de locales bailables. Conforme pasaron las horas había trascendido que boliches de la provincia y el interior se disponían a abrir esa noche, a lo que Aníbal Fernández salió ofuscado a decir en radio que «es duelo nacional en todo el país, por tres días, todo debe permanecer cerrado».

Los medios recuperaron esa jornada su condición primordial de servicio, brindando números de teléfono y direcciones útiles a las cuales se podía recurrir en los diferentes casos. No sólo se reiteró durante el día siguiente y los sucesivos «Fue primicia de Crónica TV» sino que ese canal mostraba cómo los noticieros del mundo habían tomado la señal. La placa rezaba «Las imágenes de Crónica recorren el mundo».

• Expresiones polémicas

Se escuchó a Marcelo Longobardi esbozar apreciaciones polémicas tales como: «Era inevitable, murieron como vivieron» o curiosos que se acercaban para decir a las cámaras: «Eran unos negros, se lo merecían». Programas pasatistas como los de Mario Pergolini, Andy Kusnetzoff o Matías Martin, que no giran en torno de la actualidad, continuaron transmitiendo desde el lugar de los hechos de la mano de los movileros de los programas anteriores. Fueron varias las FM que modificaron sus programaciones musicales, que lejos de pasar canciones festivas o rockeras viraron hacia la balada. Otras, en cambio, continuaban como si nada, con sus típicas locutoras anunciando a los gritos los temas del verano.

Las transmisiones cerraron aproximadamente a las 21, en un día en que la catástrofe precipitó la programación de emergencia y dio chances a los movileros de turno. Por caso, en «América» uno de los móviles estaba a cargo del notero de
« Intocables», el programa de chismes de Horacio Cabak.

Dejá tu comentario

Te puede interesar