25 de febrero 2005 - 00:00

Bush intentó enseñarle democracia a Putin

George W. Bush vivió ayer una experiencia novedosa: fue bien recibido por un pueblo europeo. Miles de eslovacos salieron a saludarlo y decenas le estrecharon la mano en la plaza de Hviezdoslavovo, centro de Bratislava.
George W. Bush vivió ayer una experiencia novedosa: fue bien recibido por un pueblo europeo. Miles de eslovacos salieron a saludarlo y decenas le estrecharon la mano en la plaza de Hviezdoslavovo, centro de Bratislava.
Bratislava (AFP, ANSA, EFE) - Finalmente, George W. Bush pudo darse el gusto de ser bien recibido por una población europea. En ocasión de la cumbre de Bratislava con Vladimir Putin, el estadounidense fue saludado por miles de eslovacos durante una caminata por el centro de la ciudad capital. En lo político, el jefe de la Casa Blanca le expresó su preocupación a su par del Kremlin por las frágiles condiciones de la democracia rusa, lo que elevó la tensión del encuentro.

«Las democracias reflejan siempre la cultura y tradiciones de un país, lo sé, pero también tienen varias cosas en común: el estado de derecho, la protección de las minorías, una prensa libre y una oposición política viable», dijo Bush durante una conferencia de prensa conjunta.

Putin no se dejó amilanar y contestó: « Decir que aquí o allí hay más o menos democracia no es correcto».
«Estoy seguro de que la democracia no es la anarquía, la permisividad total ni la posibilidad para alguien de robar a la población», agregó. «No hay vuelta atrás y no puede haberla» (al totalitarismo), tranquilizó Putin.

• Transparencia

Bush debió soportar preguntas incómodas de un periodista, que cuestionó acerca de la acumulación de poder por parte de su gobierno, sobre todo, con las leyes especiales aprobadas tras los atentados terroristas del 11 de setiembre. «Vivo en un país transparente, en el que las decisiones del gobierno son abiertas, y la gente puede hacerme responsable», dijo el republicano. Bush agregó: «Si hay algunapregunta acerca de si una ley respeta o no la Constitución, tenemos un sistema judicial independiente en el que se revisa la ley».

Antes de la cumbre, el jefe de la Casa Blanca dijo ante una muchedumbre de eslovacos que Moldavia y Biolorrusia se sumarán pronto «al campo de los países democráticos» como Georgia y Ucrania, lo que exasperó a la delegación rusa.

Estados Unidos realizó una concesión importante al afirmar que hará todo lo necesario para la entrada de Rusia a partir de este año en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Durante la cumbre, se firmaron dos declaraciones conjuntas. Una de ellas prevé el intercambio de información sobre la venta de misiles portátiles tierra-aire, y la otra refuerza el control de las centrales nucleares.

Esta cumbre fue la última etapa de una gira de cuatro días de Bush en Europa, destinada, sobre todo, a consolidar la reconciliación con la Unión Europea después de la crisis surgida a raíz de la invasión norteamericana de Irak. Después de un discurso al aire libre, y sin disimular su satisfacción, el presidente estadounidense disfrutó de la única acogida gloriosa de su viaje por Europa, estrechando las manos de decenas de entusiastas eslovacos a pesar de la fuerte nevada que caía sobre Bratislava. Para esta primera visita de un presidente norteamericano a Eslovaquia, estado poscomunista creado tras la partición de Checoslovaquia en 1993, se movilizaron 5.300 policías, 400 bomberos y 400 soldados, mientras decenas de blindados recorrían las calles de Bratislava y dos cazabombarderos sobrevolaban el cielo.

Te puede interesar