Cataluña: nuevo rechazo a Mas pone en jaque el intento independentista
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Gabriela Ferri, miembro de la CUP
La coalición de Mas ofreció a la CUP un plan de choque social de 270 millones de euros para facilitar la investidura de su candidato, pero no ha sido suficiente.
Saladié recordó que su formación propuso otros nombres y fórmulas y cualquiera de ellas "sería aceptada de forma automática" si fuera propuesta.
Mas "dijo que nunca sería un obstáculo. Ahora es un obstáculo porque hay una parte del independentismo que cree que es necesario para avanzar que haya un movimiento por su parte", añadió el diputado de la CUP.
La decisión ha sido acogida fríamente por la presidenta del parlamento catalán, la independentista Carme Forcadell, quien afirmó en Twitter que "siempre he pensado que al final la CUP ayudaría a hacer realidad el mandato democrático del 27S. No ha sido así. Me equivoqué y mucho".
"No era un concurso a ver quién es más independentista. Nosotros los somos", dijo en la rueda de prensa la representante de la CUP Neus Montaner.
La CUP votó, junto a JxSi a favor de una polémica moción declarando el inicio de un proceso de secesión y su insumisión a las instituciones españolas, aunque fue anulada por el Tribunal Constitucional, tras un recurso del gobierno central español.
La decisión de la CUP prácticamente aboca a la región a nuevas elecciones en marzo después que Mas advirtiera que esta formación "no tiene tanta fuerza para cambiar un presidente", pero sí para convocar elecciones, dejando entrever que no habrá nueva propuesta.
Cataluña acudiría así por cuarta vez en cinco años a las urnas, manteniendo la incertidumbre política en esta rica región de 7,5 millones de habitantes.
Esta situación se une a la incertidumbre que planea sobre el panorama político nacional, tras las elecciones del 20 de diciembre, en las que el tema de la independencia catalana fue uno de los caballos de batalla.
El gobernante Partido Popular (PP) derecha, del jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, que perdió su mayoría absoluta quedándose con 123 escaños de 350 y, apoyándose en temas como la oposición al separatismo catalán, aboga por una gran alianza con el Partido Socialista (PSOE, 90 diputados) y el partido liberal Ciudadanos (40 diputados) para garantizar la "estabilidad".
Los socialistas han rechazado esta posibilidad, mientras por su izquierda, Podemos (69 diputados), los llama a negociar para lograr una alianza de izquierdas.
Pero, su postura favorable a una referéndum de autodeterminación en Cataluña choca con la oposición del PSOE.
Las distintos grupos podrían entablar negociaciones con vistas al 13 de enero, fecha de la constitución del parlamento, aunque la dificultad para lograr pactos también hace pensar a algunos en la posibilidad de tener que repetir las elecciones generales.


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