Conte, el nuevo premier italiano, presentó su plan "populista" y con límites a la inmigración
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El nuevo premier, flanqueado por Di Maio (izq.) y Salvini.
Sin sorpresas, Conte confirmó los objetivos contenidos en el "contrato" de gobierno: reducción de la fiscalidad, lucha contra la inmigración clandestina, salario ciudadano -una especie de ingreso de inserción para los más pobres- y la revisión de ciertas reglas europeas, comenzando con el derecho de asilo previsto en el acuerdo de Dublín, que deja lo esencial de la carga de la acogida de migrantes a los países ubicados en primera línea, como Italia.
Durante el discurso, Conte insistió en un sistema "automático" y "obligatorio" de repartición de los solicitantes de asilo en Europa.
"Pondremos fin al 'negocio' de la inmigración, que aumentó desmesuradamente a la sombra de una falsa solidaridad", señaló, retomando las tesis de Salvini, también ministro del Interior.
Respecto a los asuntos europeos, Conte afirmó que la colosal deuda italiana debe reducirse, favoreciendo la creación de empleo y no con medidas de austeridad, conforme a los compromisos del M5S, al que es afín, y de la Liga.
Eso sí, no dio detalles sobre la financiación de las medidas previstas en el "contrato de gobierno", que podrían significar varias decenas de millardos de euros. Y si bien confirmó la voluntad del gobierno de instaurar una "flat tax", un impuesto a la renta de 15% y 20%, no dio ninguna fecha, al igual que para el salario ciudadano.
El jefe de gobierno reafirmó además la pertenencia de Italia a la UE y su voluntad de apertura hacia Rusia, aunque reafirmó la pertenencia de su país a la OTAN.
"Europa es nuestra casa", dijo Conte, quien agregó que aspira a una "Europa más fuerte pero también más justa".
"Seremos los promotores de una revisión del sistema de sanciones", dijo ante los senadores, 24 horas después de que el presidente ruso Vladimir Putin desmintiera cualquier intención de "desestabilizar o dividir" a la UE.
El voto de confianza tendrá lugar en el Senado al final de la tarde y en la Cámara de diputados el miércoles, que recibirá una copia del discurso de Conte, puesto que debe viajar a Canadá a su primera cumbre del G7, donde se encontrará con sus colegas occidentales.
En el Senado, la coalición M5S-Liga tiene una muy ajustada (167 sobre 320), pero probablemente contará con la abstención de los 18 senadores de Fratelli d'Italia (FdI, extrema derecha), por lo que no tendría problemas para lograr su objetivo. En diputados la mayoría es más cómoda (ventaja de 30 escaños).




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