La Paz (EFE, ASN) - Mientras las protestas sindicales y piqueteras para subir hasta 50% las regalías que pagan las petroleras comenzaban a generar escasez en el centro de Bolivia, el país se preparaba para enfrentar mañana una huelga general.
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La Central Obrera Boliviana fue la entidad que convocó al paro, pero su éxito es una incógnita debido al escaso poder de convocatoria que esta otrora fuerte organización ha mostrado en el último tiempo.
Sin embargo, la crisis boliviana podría dar hoy un giro trascendental, cuando se instale en la ciudad de Cochabamba un Encuentro Nacional de los diferentes actores políticos y sociales, impulsado por la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia ( APDHB) y el defensor del pueblo.
• Presencia
El presidente de la APDHB, Sacha Llorenti, anunció ayer la presencia en este foro de miembros del Poder Ejecutivo, los presidentes de las cámaras de Diputados y Senadores, y los jefes de las bancadas parlamentarias. También, de representantes de los comités cívicos regionales, los alcaldes de las ciudades más importantes del país y líderes sociales y empresariales. «Es una oportunidad importante para evitar que la violencia resuelva nuestros problemas», manifestó Llorenti, quien anticipó que la reunión puede durar varios días. De su resultado podría desprenderse la aprobación definitiva de la ley de hidrocarburos, que comenzó a debatirse en el Parlamento en noviembre pasado y de la que depende el incremento de las exportaciones de gas a la Argentina y Brasil.
Mientras las protestas continuaban en diversos puntos del país, el foco del conflicto se mantenía en la región del Chapare ( Departamento de Cochabamba), donde los campesinos productores de coca, seguidores del líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, cierran en más de veinte puntos la carretera que cruza el país de Este a Oeste.
Con piedras y troncos, los manifestantes impiden desde hace días el paso de una larga columna de vehículos, en su mayoría camiones de carga, hasta que el Congreso apruebe una normativa energética de tinte nacionalizador.