El Papa visitará EEUU y América latina en 2007
-
Condenaron a Eduardo Bolsonaro a más de 4 años de prisión por coaccionar a la Justicia
-
Nueva encuesta en Brasil: Silva amplía su ventaja sobre Bolsonaro en un eventual balotaje
El arzobispo de Aparecida, Raymundo Damasceno Assis, por su parte, también confirmó hace más de un mes que el pontífice presenciaría el cierre de la asamblea de la CELAM en el santuario de Nuestra Señora de Aparecida, la patrona de Brasil, que está situado a 129 kilómetros de San Paolo.
Según La Stampa, Benedicto XVI permanecerá "dos o tres días en Aparecida" e inmediatamente después el avión papal "se dirigirá al norte, para aterrizar en Caracas".
Los motivos de la etapa en Venezuela -escribió el diario turinés- son varios: la actividad política de liderazgo que se atribuye al presidente de ese país, Hugo Chávez, en el continente, la interpretación de que "la iglesia -que tiene una posición de vigilancia, si no de abierta oposición a Chávez-, necesita ser sostenida", y el deseo del Papa de hablar desde Caracas a toda América Central y a Cuba.
La siguiente etapa sería Ciudad del México, y el santuario de Guadalupe, famoso lugar donde el indio Juan Diego tuvo una "visión" de la Virgen y en cuyo manto, según la tradición, quedó grabada la primera imagen de la Virgen india.
"No es sencillamente pensable que un pontífice efectúe un viaje más allá del Océano Atlántico, y que no visite México, país que vive una devoción popular intensa y manifestaciones de laicismo igualmente fuertes", indicó el diario italiano.
Para concluir esta gira americana, el Papa acudiría a Nueva York donde protagonizaría dos momentos importantes: pronunciaría un discurso a la Asamblea de las Naciones Unidas (donde ya hablaron Pablo VI en 1965 y Juan Pablo II en 1995), y acudiría a Ground Zero a rezar por las víctimas del terrorismo.
Esta misión ya la habría querido realizar en julio de 2002 Juan Pablo II, predecesor de Benedicto XVI, de camino a Toronto para la Jornada Mundial de la Juventud, "pero dos elementos desaconsejaron este viaje", señaló La Stampa.
En primer lugar, las condiciones de salud de Karol Wojtyla, "que ya empezaban a declinar", y sobre todo, la "oportunidad política": se estaba en medio a la polémica sobre el 'choque de civilizaciones y la "imagen del Papa que rezaba sobre las ruinas humeantes de las Torres Gemelas habría podido convertirse en el icono de una cruzada anti-talibán", escribió.
Ahora las cosas han cambiado, y Benedicto XVI se encontraría con un escenario bien diferente, explicó La Stampa: la "Freedom Tower", la torre de cristal que proyectará un rayo de luz hacia el cielo estará en construcción, así como toda la decoración urbana alrededor, los jardines, etc.
Según La Stampa, "los desplazamientos (a excepción del viaje para atravesar el Atlántico) deberían realizarse todos en línea vertical, con cambios horarios mínimos (una o dos horas de diferencia de un país a otro)".
"Además se está estudiando el modo de alternar días de actividad a períodos de descanso, para reducir el cansancio del viaje, que podría durar poco menos de dos semanas", concluyó el periódico.
Los viajes actualmente previstos en la agenda de Benedicto XVI son: Valencia (España) para la Jornada mundial de las familias, el 9 y 10 de julio; Valle de Aosta (norte de Italia) para sus vacaciones estivales, del 11 al 28 de julio; su Baviera (ALemania) natal, del 10 al 15 de septiembre próximos; y Estambul (Turquía) a fines de noviembre.
Para el año próximo por el momento está solo fijado el viaje a Brasil.



