30 de septiembre 2008 - 00:00

En una ráfaga, Palin pasó del amor a la burla

Washington (EFE y DPA) -La campaña republicana cambió su estrategia para preparar desde ayer a su candidata a la vicepresidencia, Sarah Palin, con vistas al debate el lunes con su rival demócrata, Joe Biden, en medio de una creciente preocupación por sus últimas declaraciones públicas.

Palin, que ayer participó en un mitin en Ohio junto con su cabeza de lista, John McCain, tenía previsto preparar el debate en San Luis (Misouri), donde el jueves tendrá lugar su único cara a cara con Biden. Sin embargo, y a sugerencia del propio candidato presidencial, se trasladará al rancho propiedad de McCain en Sedona (Arizona), donde se preparará junto a algunos de los principales pesos pesados de la campaña republicana, como el propio director, Rick Davis, o el principal estratega, Steven Schmidt.

La idea es permitir que se relaje y pueda intentar ser «ella misma», según indicaron funcionarios de la campaña, ya preocupados por la ventaja que los demócratas lograron en los últimos diez días en las encuestas.

El cambio se produjo ante la preocupación, expresada en algunos casos públicamente, de diversos representantes del ala conservadora republicana sobre la preparación de la candidata.

Desde el anuncio de su candidatura, hace un mes, la gobernadora de Alaska se mantuvo muy alejada de la prensa, prácticamente no hizo declaraciones y sólo dio tres entrevistas.

La última de ellas, concedida a la presentadora Katie Couric y emitida en la cadena CBS la semana pasada, fue considerada de modo casi unánime como un « desastre». En ella, Palin perdió el hilo de lo que decía en varias ocasiones y en otras contestó de manera incoherente.

«¿Qué quería decir cuando mencionó la proximidad de Alaska y Rusia como parte de su experiencia en política exterior?», le preguntó Couric a la candidata. «Es muy importante, si usted considera incluso asuntos de seguridad nacional con Rusia... cuando Putin gira la cabeza y entra en el espacio aéreo de Estados Unidos, ¿adónde van?, a Alaska», respondió.

«¿Por qué gastar 700.000 millones de dólares en Wall Street y no dárselos a los ciudadanos?», le consultó la periodista. «En último lugar, lo que hace el plan es ayudar a los preocupados sobre la reforma sanitaria que se necesita para reflotar nuestra economía. Tiene que haber creación de empleo, también. Reflotar nuestra economía y devolverla al camino adecuado. Así que la reforma sanitaria y reducir impuestos y frenar el gasto tienen que acompañar las reducciones de impuestos», afirmó sin sentido.

A ello se sumó la difusión de unos videos por Internet en los que se pueden observar a la gobernadora participando de un ritual de exorcismo en Alaska. En la grabación, el pastor keniano que oficiaba la ceremonia, Thomas Muthee, la bendice con llamados a derrotar a las brujas y otros enemigos sobrenaturales. Ella aparece de pie, con las palmas de las manos hacia el cielo y la cabeza inclinada delante del religioso, al tiempo que es sostenida a los lados por dos miembros de la congregación.

Por estas cuestiones, una tercera parte de los votantes afirmó en una encuesta que no se siente «en absoluto» cómoda con la idea de que Palin llegue a la Casa Blanca.

Lo más chocante es que algunas de las críticas más duras vienen del ala conservadora republicana, que recibió a la gobernadora de Alaska con los brazos abiertos en la convención de principios de mes en St Paul (Minesota). La sorpresiva elección de la mujer a fines de agosto ubicó, en un primer momento, a McCain sobre su rival Barack Obama en los sondeos nacionales.

La columnista conservadora-Kathleen Parker, que había declarado su apoyo a la aspirante republicana, pidió a Palin que utilice la excusa de que su familia la necesita -tiene un bebé de cinco meses con síndrome de Down- y presente su renuncia.

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