15 de mayo 2007 - 00:00

España: condenan a casi 2 mil años de prisión a anestesista por infectar a pacientes de hepatitis C

Un médico anestesista español fue condenado el martes a 1.933 años de prisión por 275 delitos de lesiones y cuatro de homicidio imprudente por el contagio del virus de la hepatitis C a cientos de pacientes en cuatro hospitales de la ciudad de Valencia.

Juan Maeso Vélez infectó a los pacientes, administrándose morfina como estupefaciente (opiáceos) y después utilizando el mismo material quirúrgico para inyectar a los enfermos los anestésicos que precisaban, según la sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia.

"El contagio de estas personas se produjo durante y como consecuencia de la actuación anestésica o de sedación, o de cuidados intensivos, que les fue practicada, por haber utilizado el procesado previamente para sí el material empleado para anestesiar, sedar o tratar a los pacientes", dijo la sentencia.

Maeso sabía que tenía hepatitis C, una enfermedad que habitualmente ataca y finalmente provoca daños en el hígado, dijeron los fiscales.

El tribunal además lo inhabilita para ejercer la profesión médica durante 1.941 años y le absuelve de los delitos contra la salud pública, lesiones imprudentes y homicidio.

"(La condena) es la que asume todas y cada una de las pretensiones tanto del fiscal como de las acusaciones particulares, y profesionalmente es uno de los días más felices de nuestra vida", Manuel Mata, abogado de algunos de los afectados.

El tribunal no estimó el atenuante de la drogadicción solicitado por la defensa del acusado, al estimar que podía haber utilizado otros medios para conseguir los opiáceos, haberse deshabituado, destruido el material utilizado por él, o administrárselo después del paciente y no antes.

La Generalitat Valenciana fue considerada responsable civil subsidiaria y el tribunal determinó una indemnización de más de 20 millones de euros para los 275 afectados, que oscilarán entre los 60.000 y los 150.000 euros según la gravedad del caso.


El asunto se descubrió en 1998 por la aparición de varios casos de hepatitis C en una misma empresa en los que se observó un nexo en común, que finalmente llevó a Maeso, cuyo genotipo de la hepatitis C es minoritario o infrecuente en España, y al descubrimiento de otros afectados, según la sentencia.

"Hemos conseguido justicia, hemos conseguido que haya un culpable, pero no volvemos atrás, no vamos a recuperar todo lo perdido", dijo tras conocer la sentencia Amparo González, presidenta de la Asociación de Afectados de la Hepatitis C.

"Se ha demostrado durante un año y medio por especialistas, investigadores, biólogos, hepatólogos, psicólogos y psiquiatras que la única vía de contagio ha sido Juan Maeso", agregó.

Maeso, que puede recurrir la sentencia ante el Tribual Supremo, aseguró durante el juicio que era una víctima más del contagio.

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