Nueva York (ANSA) - El inspector jefe de la ONU para el desarme iraquí, Hans Blix, exigirá a Irak la destrucción de sus misiles al-Samoud 2, aunque aún no determinó si también debe eliminar los motores que guían al cohete.
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Esos misiles fueron declarados abiertamente por Bagdad, por lo que su comprobación no significaría por sí misma que se violaron normas de las Naciones Unidas. Pero ahora se sabe que exceden el límite de 150 kilómetros de alcance dispuesto en dictámenes del Consejo de Seguridad.
Lo informaron ayer fuentes diplomáticas estadounidenses, las cuales precisaron que la destrucción o no de los misiles, será clave para que Washington evalúe la voluntad de Bagdad de suprimir un sistema de defensa, en coincidencia con la intención estadounidense de invadir militarmente Irak.
Fuentes norteamericanas dijeron que la negativa de Irak violaría las órdenes del Consejo de Seguridad de que entregue sus misiles balísticos y otras armas de destrucción masiva. Agregaron que se esperaba que Blix escriba una carta a los funcionarios iraquíes inmediatamente después de que los inspectores de armas concluyan sus inventarios de los sitios donde se ensamblan misiles, lanzaderas y otros componentes, lo cuales están siendo inspeccionados a diario durante esta semana.
Blix había alertado primero sobre el misil al-Samoud 2 -que el régimen de Bagdad admitió abiertamente estaba desarrollando-, en su informe al Consejo de Seguridad del 27 de enero. En su momento explicó que le parecían ilegales, porque excedían el alcance de 150 kilómetros. El veterano diplomático sueco señaló que respecto del al-Samoud 2, a combustible líquido, había sido comprobado que alcanzaba una distancia de 183 kilómetros y notó que el diámetro de 760 mm fue incrementado respecto de su versión precedente.
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