Con apenas ocho cámaras equipadas con inteligencia artificial, Grecia logró detectar cerca de 29.000 infracciones de tránsito en menos de un mes en Atenas y su área metropolitana. El dato surgió del programa piloto impulsado por el Ministerio de Gobernanza Digital, que funcionó entre el 15 de diciembre y el 15 de enero y arrojó resultados muy por encima de los controles tradicionales.
Grecia: un sistema de cámaras con IA detectó casi 30.000 infracciones de tránsito en un mes
Los registros fueron detectados en Atenas. La prueba duró desde el 15 de diciembre al 15 de enero
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Las cámara con IA de Grecia detectaron 29.000 infracciones de tránsito.
El sistema utilizó tecnología desarrollada por la empresa Acusensus y se instaló en arterias clave de la capital griega. De acuerdo con el balance oficial, el esquema permitió registrar un promedio superior a 1.100 infracciones diarias, sin intervención humana directa y con monitoreo continuo durante las 24 horas.
Qué infracciones detectaron las cámaras con IA
Los dispositivos identificaron conductas de riesgo frecuentes como uso del teléfono celular al volante, falta de cinturón de seguridad, exceso de velocidad, cruces con semáforo en rojo y circulación indebida por carriles exclusivos de transporte público.
Las autoridades destacaron que la automatización permitió detectar patrones que no solían quedar reflejados con patrullajes convencionales.
Uno de los puntos más críticos fue la avenida Syngrou, donde una sola cámara registró más de 8.000 casos de conductores sin cinturón o manipulando el celular, además de más de 1.000 infracciones por exceso de velocidad en una traza cuyo límite es de 90 km/h. En la avenida Vouliagmenis, otro equipo contabilizó 13.722 cruces indebidos con luz roja en menos de treinta días.
Multas, sanciones y fase de prueba
Por ahora, el sistema se encuentra en etapa de calibración: las faltas quedan registradas, pero no generan sanciones automáticas.
Esta situación cambiará a fines de enero, cuando las multas comenzarán a enviarse a los buzones digitales de los conductores, acompañadas por imágenes que respaldan cada infracción.
Las penalidades previstas son elevadas. Conducir usando el celular o sin cinturón implica una multa de 350 euros; el exceso de velocidad puede costar entre 150 y 750 euros; y cruzar un semáforo en rojo conlleva una sanción de 700 euros más la suspensión de la licencia por 60 días, con agravantes en caso de reincidencia.
Un plan de expansión a escala nacional
El programa piloto es solo el primer paso. El gobierno griego proyectó la instalación de 2.000 cámaras fijas y 500 móviles en todo el país, con una inversión estimada en 94 millones de euros. La iniciativa se alinea con experiencias similares ya implementadas en Reino Unido, Francia, Alemania, España y Australia, donde la inteligencia artificial aplicada al control vial forma parte de las políticas de seguridad.
Debate por la privacidad y el uso de datos en Grecia
Si bien las autoridades resaltaron el impacto positivo de la tecnología en la prevención de accidentes, el despliegue abrió un debate sobre privacidad, protección de datos personales y compatibilidad con la legislación europea.
Especialistas en derecho digital advirtieron que podrían surgir cuestionamientos legales una vez que las multas automáticas entren en vigencia, especialmente por el almacenamiento y tratamiento de imágenes.
Aun con esas discusiones abiertas, la experiencia en Atenas dejó en evidencia la magnitud real de las infracciones cotidianas y mostró que, incluso cuando la ubicación de las cámaras es conocida, la fiscalización con inteligencia artificial logra resultados que los controles tradicionales no alcanzaban.




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