22 de enero 2026 - 19:30

El discípulo de Balenciaga que aprendió costura con su tía y terminó liderando un imperio multimillonario

Detrás de una estética reconocible en todo el mundo, hay una trayectoria larga y silenciosa que explica cómo se construyen millones sin apuro.

Un universo de glamour y códigos propios que, puertas adentro, se sostiene con disciplina, oficio y una mirada obsesiva por la forma.

Un universo de glamour y códigos propios que, puertas adentro, se sostiene con disciplina, oficio y una mirada obsesiva por la forma.

Foto: Europa Press

Detrás de los millones que mueve la moda de lujo hay algo más que brillo: un oficio paciente y una idea de permanencia, muy ligada al concepto de “lujo silencioso”, donde la forma y el detalle pesan más que la tendencia. En esa lógica, Valentino Garavani construyó una firma que trascendió épocas.

Con una mirada obsesiva por el refinamiento, el diseñador italiano convirtió su nombre en sinónimo de elegancia y artesanía. Su recorrido unió formación europea, vínculos estratégicos y una identidad estética reconocible, capaz de seducir a figuras políticas y a celebridades en momentos clave.

GettyImages-187932573
Un nombre que se asocia al detalle y a la precisión, forjado a lo largo de décadas de trabajo constante lejos de la improvisación.

Un nombre que se asocia al detalle y a la precisión, forjado a lo largo de décadas de trabajo constante lejos de la improvisación.

La historia de Valentino Garavani

Valentino Garavani nació en Voghera, en el norte de Italia, el 11 de mayo de 1932. Estudió moda en Milán y luego se formó en París, donde pasó por instituciones de enseñanza artística y técnica vinculadas a la alta moda. En esa etapa también se fogueó como aprendiz de referentes como Balenciaga, Jean Dessès y Guy Laroche.

El salto decisivo llegó con su regreso a Roma: en 1959 instaló su casa de moda en la Via dei Condotti con apoyo de su padre y presentó una primera colección de prêt-à-porter. Al poco tiempo conoció a Giancarlo Giammetti, que se volvió su socio y sostén comercial en el desarrollo del negocio. Juntos consolidaron la Maison Valentino.

Su identidad visual terminó asociada a un tono particular: el rojo Valentino, que apareció en una colección de 1959 con un vestido que funcionó como marca cromática de la casa. Aun así, su prestigio no se sostuvo solo en ese sello: también se apoyó en el dominio de la alta costura, el trabajo artesanal y la construcción de una silueta elegante y atemporal.

La consagración creció en los años 60 y reforzó su vínculo con el star system. Figuras como Jackie Kennedy, Elizabeth Taylor, Sophia Loren y Julia Roberts eligieron sus diseños para apariciones públicas, y su relación con Hollywood se afianzó en la alfombra roja. Con el tiempo, también frecuentó círculos culturales y artísticos, con amistades como la de Andy Warhol, y se retiró oficialmente del diseño en 2008 tras un último desfile de alta costura en París.

Valentino Garavani 1
Una trayectoria construida con paciencia, donde cada decisión estética suma sentido al conjunto.

Una trayectoria construida con paciencia, donde cada decisión estética suma sentido al conjunto.

Miles de millones: el patrimonio de Valentino Garavani

Según estimaciones de portales especializados, el patrimonio de Valentino Garavani rondó los 1.500 millones de dólares. Esa cifra se explicó por décadas de actividad, por el valor global de su marca y por la expansión hacia líneas y acuerdos comerciales que fueron más allá de la pasarela.

Además del reconocimiento creativo, hubo decisiones empresariales que dejaron huella en su fortuna. La firma creció con un gran negocio de licencias (fragancias, accesorios y otras categorías) y atravesó ventas y cambios de manos: en 1998, Valentino y Giammetti vendieron la empresa al conglomerado HdP; luego pasó por Marzotto, Permira y finalmente por Mayhoola for Investments, que siguió como dueña de la marca. En paralelo, en sus últimos años impulsó la Fondazione Valentino Garavani e Giancarlo Giammetti, enfocada en preservar su archivo y promover iniciativas creativas y filantrópicas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar