4 de marzo 2026 - 17:23

La guerra con Irán enfría el respaldo a Donald Trump y sacude la primaria en Texas y Carolina del Norte

El costo político de la campaña contra Irán acaba de tener su primer prueba con las elecciones primarias en Texas y Carolina del Norte. Los resultados no auguran nada bueno para Donald Trump ni para su aliado Javier Milei.

La suerte de Donald Trump es clave par poder analizar lo que puede suceder con la Argentina. Cada día mas cerca de perder la mayoría en el Congreso, esto no es el mejor augurio para la Nuestro país.

La suerte de Donald Trump es clave par poder analizar lo que puede suceder con la Argentina. Cada día mas cerca de perder la mayoría en el Congreso, esto no es el mejor augurio para la Nuestro país.

En Texas (EEUU) viven casi 32 millones de personas que ostentan un PBI per cápita de u$s87.350. En Argentina somos cerca de 46 millones, con un PBI per cápita de u$s13.895. Un 47% más de personas que son 84% mas pobres.

Desde 1994, cuando George W. Bush se hizo de la gobernación, el distrito ha estado decididamente en manos de los republicanos, que ganaron de manera consistente casi todas las elecciones (la única discutida fue la de 2018 cuando Ted Cruz venció a Beto O´Rourke).

Por ejemplo, en la elección primaria de marzo de 2024 los candidatos republicanos fueron votados por 2.323.019 personas y los demócratas por 982.069.

Si bien las primarias son abiertas y no son obligatorias, solo pueden participar quienes sean votantes registrados, por lo que normalmente interviene mucha menos gente que en las elecciones generales, cuando la participación de los independientes es mucho mayor. Así ocho meses más tarde, en noviembre, Donald Trump fue escogido por 6.393.597 personas, mientras 4.835.250 lo hicieron por Kamala Harris.

Durante las últimas cinco elecciones primarias de medio término, en Texas, los demócratas redondearon una media de 42% menos votantes que los republicanos. Aunque estos números no nos sirven para predecir que pasará en la general, sin dudas reflejan el humor político de los tejanos y el entusiasmo que existe en las bases partidarias, algo fundamental para movilizar personas el día de la elección.

image
Texas es uno de los estados más Republicanos de la Unión. No sorprende entonces que históricamente los Republicanos movilizaran mucha más gente que los Demócratas durante las primarias para las elecciones de mediotermino

Texas es uno de los estados más Republicanos de la Unión. No sorprende entonces que históricamente los Republicanos movilizaran mucha más gente que los Demócratas durante las primarias para las elecciones de mediotermino

La semana pasada comentamos la intención del presidente norteamericano de utilizar su “Discurso a la Unión” como puntapié para la campaña legislativa 2026 e incentivar a sus votantes para que lo acompañen el 3 de noviembre.

Mencionamos entonces que las encuestas, no lo favorecían y apuntaban a que perdería en noviembre la mayoría en una o ambas cámaras del Congreso, ya que mas allá de lo que se pueda decir, los norteamericanos no estaban contentos con la situación económica

Un militarista pacifista

La cosa es que el discurso, el más largo de este tipo en la historia del país, si bien fue bien recibido (aproximadamente 64% lo consideró positivo, igual número que el que logró Joe Biden en 2024 y debajo del más del 70% de Biden en 2023 y 2022 y Trump en 2017/18/19) no sirvió para inspirar más confianza entre los televidentes (solo 48% dijo estar algo más confiado en los planes del presidente).

Para entender estos números hay que tomar en cuenta que quienes lo siguieron fueron mayoritariamente los propios (13 puntos porcentuales más de republicanos que en la población general), así que cuando afinamos el lápiz la conclusión es que no movió el dial.

image
Donald Trump se regodea mostrándose como un firme impulsor del militarismo norteamericano. Sin embargo, sus acciones lo colocan mas cerca de ser un pacifista. Por eso, mas allá del costo político que está pagando, sorprende que se haya dejado arrastrar tan fácilmente a la guerra contra Irán.

Donald Trump se regodea mostrándose como un firme impulsor del militarismo norteamericano. Sin embargo, sus acciones lo colocan mas cerca de ser un pacifista. Por eso, mas allá del costo político que está pagando, sorprende que se haya dejado arrastrar tan fácilmente a la guerra contra Irán.

Trump ganó la presidencia prometiéndole a los norteamericanos -entre otras cosas- ser el Presidente de la Paz: “I’m not going to start wars, I’m going to stop wars,”, afirmó la noche de la elección durante su discurso de victoria. Y la realidad es que, aunque los resultados no sean totalmente claros, se ha movido bastante en este sentido: Israel/Gaza, Pakistán/India, Ruanda/Congo, Tailandia/Camboya, Armenia/Azerbaiyán, Etiopía/Egipto, Serbia/Kosovo, a lo que suma sus intentonas de terminar el conflicto Rusia/Ucrania.

En contra de lo que podría sugerir su “Lets Make America Great Again”, a pesar de toda la perorata sobre “reconstruir” el poderío miliar de los EEUU luego de lo que le había dejado Obama, el gasto militar durante su primer administración apenas pasó de 3,4% a 3,5% del Producto Bruto Interno.

Ahora, si bien apunta a llevar en el largo plazo el gasto militar del actual 3,3% a 5% del PBI, la realidad es que en la práctica lo redujo de 3,5% a 3,4%.

Hay que entender que en el fondo Trump es lo que podríamos llamar un “militarista pacifista, algo que supo demostrar en el pasado cuando en 2019 no reaccionó cuando los iraníes derribaron un dron espía en junio de 2019, ni tras el asesinato de Qasem Soleimani en enero de 2020 o en junio del año pasado cuando convenció a los israelíes para que suspendieran sus ataques sobre Irán.

El costo de la guerra

Mas allá de las películas, la realidad es que los norteamericanos no quieren la guerra. Esto lo vimos reflejado en las encuestas que se realizaron luego del discurso anual del presidente yanqui, donde el 53% se manifestaba opuesto a atacar a Irán -visto como la principal amenaza armada contra el país; la mayor amenaza es China-, sugiriendo que cualquier movimiento en este sentido solo podría minar las chances de los republicanos en noviembre.

image
Por más propaganda y números que se “les tiren por la cabeza”, los norteamericanos no están contentos con la situación económica del país. Este es uno de los principales escollos que enfrentan los Republicanos para conservar la mayoría en ambas Cámaras del Congreso, en las elecciones de Noviembre.

Por más propaganda y números que se “les tiren por la cabeza”, los norteamericanos no están contentos con la situación económica del país. Este es uno de los principales escollos que enfrentan los Republicanos para conservar la mayoría en ambas Cámaras del Congreso, en las elecciones de Noviembre.

Fruto de las barbaridades del régimen Iraní y una inteligente campaña de demonización, durante la semana pasada los medios revirtieron la percepción de los norteamericanos y comenzaron a prepararlos para una acción militar, que se suponía sería en el mediano plazo y de corta duración, pero como sabemos terminó siendo precipitada por el Gobierno de Israel.

Así una ligera mayoría de los norteamericanos pasaron a mostrarse a favor de un ataque, lo que le dio base a Donald Trump para decidirse por el ataque, convencido que esto no minaría las chances electorales en noviembre, e incluso podría favorecer a los republicanos.

image
Durante la semana previa al bombardeo sobre Irán, la opinión publica norteamericana, hasta entonces mayoritariamente en contra, fue “conducida” a mostrarse mas favorable a una acción militar.

Durante la semana previa al bombardeo sobre Irán, la opinión publica norteamericana, hasta entonces mayoritariamente en contra, fue “conducida” a mostrarse mas favorable a una acción militar.

La mayoría de las encuestas que venimos viendo desde entonces apuntan en otro sentido y hoy pareciera que menos de 1 de cada 3 estadounidenses, y posiblemente tan pocos como uno de cada cuatro, apoya los bombardeos sobre Irán.

Claro que esto es antes de que se informara de la muerte de los soldados norteamericanos, la caída de los aviones en Kuwait, los ataques a la embajada y al cuartel de la CIA en Riad, al consulado en Dubai, la base militar en Qatar, etc., en los últimos días. Si bien nada de eso es militarmente gravitante, no podemos desestimar el peso psicológico que conlleva para los norteamericanos.

La primaria en Texas

Las encuestas son solo lo que dice la gente de la boca para afuera, lo que no conlleva riesgos y permite decir cualquier cosa, estemos muy o poco convencidos de ello (dejo de lado la cuestión del error estadístico y la más grave sobre la deshonestidad e ignorancia de los encuestadores).

Entonces, si de algo no podemos cansarnos es de repetir que siempre debemos tomar los números de las encuestas con muchísimo cuidado, por más que muchas veces sean buenos indicadores sobre las tendencias.

En el mercado financiero (esto arrancó con el juego en los años 1930´s) se dice que lo que importante no es “donde ponemos nuestras palabras”, sino “donde ponemos nuestro dinero”. De la misma manera, en política lo importante no es lo que decimos, sino a lo que apoyamos con nuestras acciones, lo que votamos.

image
Desde que comenzó la guerra contra Irán, el numero de norteamericanos en contra ha ido creciendo, lo que no habla bien del apoyo que puede conseguir Trump en las elecciones de Noviembre.

Desde que comenzó la guerra contra Irán, el numero de norteamericanos en contra ha ido creciendo, lo que no habla bien del apoyo que puede conseguir Trump en las elecciones de Noviembre.

Sabemos que desde que arrancó la guerra la semana pasada, en su mayoría los norteamericanos -según las encuestas- han dejado de apuntalar a Donald Trump. Pero esto no son más que palabras.

Lo que no podemos discutir es que las primarias que tuvo ayer Texas son un fiel reflejo de lo que realmente opina y siente la porción más politizada de su ciudadanía, incluyendo el efecto que está teniendo la guerra en la psiquis de uno de los estados mas republicanos de la Unión.

Todavía no tenemos los números finales -tal vez la semana que viene- y como dijimos, lo que pasa durante las primarias no implica nada más allá de ser un indicio sobre lo que puede estar por venir con las elecciones generales.

Pero por primera vez en al menos décadas, los candidatos demócratas apuntan a quedar como los más votados del estado, prácticamente duplicando las 1.075.601 personas que los apoyaron en la primaria de hace dos años. Frente a esto y con toda la parafernalia a su favor, los republicanos apenas lograron entusiasmar a 130.000 personas más.

Es casi ridículo pensar que los republicanos perderán Texas, pero es claro de qué lado está hoy el entusiasmo por ir a votar. En 2024 el 25% de todos los votantes y el 55% de los que fueron con Trump en Texas eran latinos, el mes pasado la desaprobación a la gestión de Trump en este grupo creció 13% y la aprobación bajo 6%).

image
Javier Milei es el único Presidente Sudamericano que “celebró” el inicio de los ataques a Irán. El resto abogó por la Paz.

Javier Milei es el único Presidente Sudamericano que “celebró” el inicio de los ataques a Irán. El resto abogó por la Paz.

¿Otra muestra? Carolina del Norte no es tan impresionante como Texas, pero lo que pasa allí también es un reflejo de la realidad norteamericana. Lo que estuvo ayer en juego es la nominación para un escaño en el Senado que se dirime en noviembre y que hoy está en manos republicanas. Ayer los demócratas, con Roy Cooper a la cabeza, sacaron 801.235 votos, los republicanos con Michael Whatley 537.169.

Falta mucho, muchísimo para noviembre. Sin embargo, lo sucedido en Texas y en Carolina del Norte parece demostrar que Donald Trump viene cometiendo un error tras otro, más interesado en la ideología y los interés de sus aliados más cercanos, que en escuchar y apuntalar las aspiraciones y deseos de su base electoral.

Así, no se gana una elección de medio término, y si Trump pierde la mayoría en una o las dos Cámaras del Congreso pasara a ser un “Pato Rengo”, lo que sin dudas muy bueno para el gobierno argentino no puede ser.

Dejá tu comentario

Te puede interesar