"La brecha salarial entre los trabajadores del software y el resto seguirá creciendo"

Negocios

Ámbito dialogó con Blas Briceño, emprendedor, Licenciado en Ciencias de la Computación y Vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Empresas de Software (CESSI), quien ofreció sus impresiones sobre la actualidad de un ecosistema que emplea unos 115 mil trabajadores con salarios promedio entre los mejores rubro por rubro.

La industria del software no estuvo exenta de zozobras en un año con todos los números de la economía en rojo, pero la revolución tecnológica acelerada que trajo la nueva vida en pandemia la dejó en posición expectante para 2021. Una sensación que tomó mayor vuelo por la aprobación de la Ley de Economía del Conocimiento en el último trimestre del año. En el país, el ecosistema cuenta con empresas de pequeña escala, pymes y grandes jugadores, que emplean unos 115 mil trabajadores con salarios promedio entre los mejores rubro por rubro ($90.000).

“Hay un interés mucho más grande de los jóvenes; ahora el desafío es darles procesos formativos para llevarlos a la puerta de las empresas y que empiecen a trabajar”, sostiene Blas Briceño. Emprendedor y gestor cultural, es Licenciado en Ciencias de la Computación y Vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Empresas de Software (CESSI), que nuclea y representa a más de 1.700 compañías.

En 1992 fundó Finnegans, empresa que aún preside, y en 2015 lanzó la firma Xubio. Trabaja también en iniciativas de capacitación e inclusión social y llevó adelante la coordinación general de los equipos que diseñaron la app Cuidar.

En diálogo con Ámbito, ofreció sus impresiones sobre el presente y el futuro del sector, su importancia como fuente de oportunidades laborales, el rol de la Ley de Economía del Conocimiento, el desafío de la digitalización para las pymes y el impacto del dólar y la inflación. “La brecha cambiaria es un gran problema”, advirtió.

Periodista: ¿Cuál es la actualidad del software en el país?

Blas Briceño: La industria del software estuvo en proceso de ebullición el último año, la cuarentena provocó una aceleración en la adopción digital que favoreció el desarrollo de los negocios de transformación. Y la industria ahora está robustecida con la Ley de Conocimiento. Habrá un crecimiento fuerte, gran demanda de empleo local y del exterior. Viene un camino muy interesante por recorrer.

P: ¿Hay más interés por estudiar estas carreras?

BB: Sí. Antes teníamos el problema de que los chicos no se interesaban en ser programadores o arquitectos de sistemas. Pero al aumentar las iniciativas de formación vimos que hay un interés mucho más grande; ahora el desafío es llevarlos a la puerta de las empresas y que empiecen a trabajar. Existen procesos formativos más cortos que una carrera universitaria: en un año pueden empezar a tener sus ingresos y mientras seguir estudiando, algo muy necesario porque esto exige una formación continua durante toda la vida. Pero lleva tiempo llegar a construir algoritmos, a programar, entonces buscamos acompañar esos esfuerzos de largo plazo con un corto plazo intenso, que en un año te lleve a un trabajo part time para financiarte la carrera.

P: ¿Los sueldos son un atractivo?

BB: Los sueldos son significativamente mejores que la media salarial argentina. Un joven part time puede ganar lo mismo que el padre que trabajó full time toda la vida. Y no es coyuntural, la brecha entre los trabajadores de esta industria y el resto seguirá creciendo.

P: ¿Cómo está compuesto el ecosistema empresarial?

BB: Esta bastante distribuido. Hay muchísimas pymes y nuevos emprendedores que aparecen todos los años, y algunos de ellos logran crear grandes empresas con más de 1.000 profesionales. Es una pirámide que se construye desde abajo pero con un piso cada vez más alto. El sistema es muy dinámico y se apoya en el crecimiento de las nuevas organizaciones.

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La Ley del Conocimiento dará nuevo impulso a la industria del software.

La Ley del Conocimiento dará nuevo impulso a la industria del software.

P: ¿Qué tan importante es la digitalización para las pymes?

BB: Significa la continuidad del negocio. Lo que demostró la cuarentena es que si no tenés una versión digital de tu empresa, tu servicio o la distribución de tus productos, te resultará muy difícil competir. Los que no se transformaron digitalmente para trabajar con la nube y lo virtual tienen que nivelarse rápidamente. No es un tema de costos: hoy existen muchísimas propuestas, hay gratuitas, otras por 100 dólares y las que son muy onerosas. Si sos una pyme y tenés que invertir empezá por la digital, porque es donde vas a encontrar un recupero de inversión más rápido. Para los jóvenes es lo lógico, ya viene incorporado y ese recambio generacional también está acelerando la transformación.

P: ¿La Ley de Economía del Conocimiento cumplió las expectativas?

BB: En términos generales estuvo de acuerdo con lo que esperábamos y los temas que habían quedado en duda fueron reafirmados o aclarados con la reglamentación. No hay heridas graves que curar. La industria está pensando para adelante, en cómo crecer fuerte.

P: ¿Estamos cerca o lejos de los países desarrollados?

BB: La disponibilidad tecnológica es semejante, por eso tenemos empresas de calidad mundial. Lo que más nos cuesta a los argentinos es desarrollar una cultura de gestión bien estructurada. Una de las debilidades de nuestro ecosistema es la falta de planificación estratégica, porque de nada te sirve la mejor tecnología digital si no tenés un propósito claro sobre cómo llevar adelante el negocio.

P: ¿Cómo fue el desarrollo de la app Cuidar?

BB: Surgió a partir de un reunión con el Presidente y con algunos ministros, se sumó la propuesta de un epidemiólogo, vimos lo que se estaba haciendo en Corea del Sur… Empezamos a charlar qué podíamos hacer y a los dos días armamos un grupo de ocho empresas con cientos de personas trabajando ad honorem para tener en 15 días una aplicación que resolviera la circulación cuidadosa de una sociedad. Allí nació Cuidar. Fue un trabajo solidario sin equivalentes en la historia reciente, por lo menos entre empresas de tecnología.

P: ¿Qué variables de la economía impactan más en el sector?

BB: Hay dos grandes temas. La brecha cambiaria entre el dólar oficial y el de libre disponibilidad es un gran problema para la industria, cuando se resuelva estaremos mucho más aliviados. Para que el impacto no sea significativo hablamos de una brecha en menos del 30%. Y por supuesto la inflación, porque suma una complejidad innecesaria a la determinación de precios a nivel local y provoca tensiones salariales.

P: ¿Hay un gran éxodo de profesionales?

BB: El gran insumo de esta industria es el talento y tenemos un conocimiento en la producción de software que es lo que está demandando todo el mundo. Acá podemos pagar sueldos competitivos, pero cuando la brecha cambiaria es muy grande aparecen los modelos informales de free lance y tientan a trabajar para el exterior.