El jefe de Gobierno porteño y candidato a la reelección, Horacio Rodríguez Larreta, almorzó ayer con el presidente de Diputados, Emilio Monzó, en clave política y en búsqueda de contener al legislador peronista después del 10 de diciembre, sea cual fuere el resultado de las elecciones presidenciales del 27 de octubre próximo.
Almuerzo y guiño de Larreta a Monzó
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Monzó, alejado de cualquier mesa de Gobierno -desde su entorno manifestaron que después de las PASO sólo fue a una reunión de las varias que se realizaron-, desliza ante su grupo de trabajo y otros políticos con quienes habla que tiene “pase libre” para reconsiderar su futuro político una vez que finalice el primer mandato macrista, siempre y cuando se trate de un sector “moderado”.
En esa línea, su idea se aleja de los extremos que, consideran sus cercanos, irradia la líder fundacional de Cambiemos y referente principal de la Coalición Cívica, Elisa Carrió. Es más: Monzó valora como referentes al diputado y candidato a senador Martín Lousteau; al gobernador de Mendoza y seguro diputado, Alfredo Cornejo; e incluso visualiza la necesidad de buscar dirigentes como intendente electo de Rosario, Pablo Javkin, en caso de que Cambiemos se convierta en oposición desde diciembre próximo.



