Ibarra pidió perdón y también reprochó
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Aníbal Ibarra
Para Ibarra la situación ayer sirvió además para pedir por primera vez disculpas a los familiares de las 194 víctimas de la tragedia ocurrida en diciembre de 2004 «por no haber sabido demostrar mi dolor, es una incapacidad-personal mía, lloré muchas veces preguntándome por qué pasó esto, pero no supe transmitir mi sentimiento ni dar contención ante tan tremendo dolor», dijo.
Aprovechó además para fustigar otra vez a los legisladores que votaron por su desplazamiento, de quienes dijo que «se van a ver en problemas para dar explicaciones a la sociedad». La frase la llevó también hacia «los dirigentes políticos», como «Elisa Carrió y Mauricio Macri».
«La sociedad -aseguró Ibarra-tuvo más sentido común que la política. Este fallo me trae tranquilidad, un marco de racionalidad, y los legisladores que votaron la destitución deberían estar pidiendo perdón a la sociedad; avanzaron sobre la estabilidad institucional; los dirigentes pasaron los límites que no debían haber pasado y le hicieron un grave daño a la sociedad al jugar con las instituciones».
El fallo judicial que sus allegados festejaban ayer en las oficinas de la Fundación de Políticas Públicas que conduce el ex mandatario, encuentra a Ibarra ocupado en el intento de llegar al cuarto oscuro de 2007 con la reconstrucción de una agrupación. La destitución no sólo ha convulsionado a sus adherentes sino que ha partido, por distintos motivos, lo poco que mantenía de estructura de sostén político, ya que durante su mandato había dejado desvanecer al Frente Grande y de ese modo no contaba -ni cuentacon partido propio.
Ayer aseguró recibir muchos llamados tras conocerse la noticia del fallo, entre ellos de Alberto Fernández, de Luis Juez y hasta de Jorge Telerman. Se conoce que casi ni se habla con su sucesor, quien ha desalojado del gobierno porteño a los ibarristas más puros, pero también Ibarra mantiene distancia con su ex jefe de Gabinete, Raúl Fernández, actual secretario general del gobierno de Telerman, artífice de la agrupación Encuentro Progresista, sin destino cierto por el momento.
«Estoy tratando de reconstruir el espacio político que le ganó a Cavallo en 2000 y a Macri en 2003», dijo ayer Ibarra, aunque ya no cuenta entre sus socios de aquellas movidas, por ejemplo, a Carrió, y desconfía de Telerman. «No me parece que tener al ex jefe de campaña de Macri (Juan Pablo Schiavi) como uno de los principales ministros sea la continuidad de ese espacio», dijo sobre Telerman.
La próxima jugada de Ibarra deberá esperar quizá hasta fin de año. Se trata del recurso que presentó ante la Legislatura por lo que considera irregularidades en el juicio político. El Tribunal Superior de Justicia porteño (equivalente a la Corte, en la ciudad) intimó a los diputados a contestar ese planteo hace dos semanas. Si no responde la Legislatura debería resolver el Tribunal, que contará con cuatro meses para hacerlo, o bien Ibarra apelar a los jueces una vez que los legisladores rechacen sus argumentos. Luego le quedará llegar a la Corte Suprema.




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