Néstor Kirchner recibió ayer con su amistoso roce de manos al canciller cubano Felipe Pérez Roque. Cerca de ambos, el ministro argentino Rafael Bielsa.
Néstor Kirchner dejó ayer aclarado ante el canciller cubano Felipe Pérez Roque cuál es el grado de relación que la Argentina mantendrá con el gobierno de Fidel Castro; por lo menos durante 2004. Así, la Argentina se abstendrá en abril de condenar a La Habana en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y criticará la aplicación del bloqueo comercial contra la isla desde Estados Unidos. Pero no habrá viaje presidencial de Kirchner a Cuba ni existirán movimientos firmes a favor del ingreso de la isla al Mercosur como socio semipleno.
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Estas conclusiones fueron las que recibió ayer por la mañana el enviado del gobierno de Fidel Castro a Buenos Aires, en su segunda jornada de visita por el país. Allí se habló también de la propuesta para pagar con productos médicos 25% de la deuda externa de más de 1.500 millones de dólares que Cuba mantiene con el país, junto con la quita de 75% que curiosamente coincide con la propuesta argentina. Kirchner sorprendió al visitante con su pedido de que una médica cubana que ha criticado al sistema de salud de la isla pueda visitar a su hijo en el país. Se trata del caso de la neurocirujana cubana Hilda Molina, cuyo hijo Roberto Quiñones, un cubano residente en Buenos Aires, quiere traerla pero el gobierno de La Habana no le permite salir del país. El visitante quedó de responder a ese pedido del Presidente.
La relación del gobierno argentino hacia Cuba, muy amistosa en las palabras y gestos pero sólo efectiva en los hechos en la abstención por el voto cubano en las Naciones Unidas, en realidad no es otra cosa que la puesta en funcionamiento de una parte de la política exterior que Néstor Kirchner le prometió a George W. Bush en el encuentro bilateral que los dos presidentes tuvieron en enero en la cumbre americana de Monterrey. La segunda parte de esta política prometida al jefe de Estado norteamericano se verá desde hoy en Caracas, cuando Kirchner visite a Hugo Chávez (ver nota aparte).
El primer tema que fue hablado ayer en la Casa Rosada entre Kirchner y Pérez Roque fue la abstención argentina en la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra en abril próximo, voto que ya quedó oficialmente confirmado a partir de un comunicado que la propia Cancillería cubana se encargó de distribuir al finalizar el encuentro. No hubo sin embargo declaraciones en este sentido desde el gobierno argentino. «Cuba agradeció a la Argentina su apoyo a la resolución de la Asamblea General de la ONU que solicita poner fin al bloque económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba, así como la posición adoptada en la Comisión de Derechos Humanos», reza la declaración final. La Argentina votó contra Cuba durante los gobiernos de Carlos Menem (1989-99) y Fernando de la Rúa (1999-2001) y Eduardo Duhalde siguió a sus antecesores en 2002, pero en 2003 cambió y se abstuvo; posición que continuará durante 2004 en el primer voto que será responsabilidad directa del gobierno de Kirchner.
• Mercosur
El segundo tema que se introdujo en la visita de Pérez Roque a Kirchner fue la reiteración del pedido oficial de Cuba para ingresar que la Argentina actúe como el «padrino» del ingreso de la isla como socio del Mercosur bajo el esquema 4+1. El canciller cubano volvió a plantear ante el presidente argentino el tema que ya le había manifestado al ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa, el martes en el Palacio San Martín. Kirchner tomó nota, pero la respuesta diplomática que prácticamente rechaza el convite vino en la declaración final publicada por la tarde desde el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino. Allí se expone que ante la propuesta cubana «la Argentina se compromete a realizar consultas con los otros socios en su calidad de Presidente protempore del Mercosur». En otras palabras, el pedido se expondrá en algún momento ante los representantes de Brasil, Paraguay y Uruguay; y como este país rechazará de plano el pedido por estar públicamente enfrentado con el régimen de Fidel Castro, la idea de incorporar a Cuba como socio comercial al bloque no tendrá mayor destino.
• Deuda
Sobre el tema del pago de la deuda cubana con una quita de 75% y el resto en servicios de salud y medicamentos y vacunas prácticamente no existió ningún avance. Sólo hubo un momento por la tarde donde Pérez Roque se sentó junto con el ministro de Salud Ginés González García para que éste escuche el alcance de la propuesta y las verdaderas probabilidades de llevarla a cabo. Sin embargo no parece haber avances serios. La Argentina quiere, además del ofrecimiento de servicios de salud, algún tipo de ventaja en cuanto a la capitalización posible de parte de la deuda en proyectos de infraestructura en la isla (caminos y turismo), oferta que el gobierno cubano parece no querer atender.
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