Hasta ayer a la noche, el gobierno continuaba las negociaciones para que finalmente Colin Powell reciba el jueves a Néstor Kirchner en Washington. El presidente argentino y el secretario de Estado coincidirían en el Comité Judío Americano, y se especulaba ayer con que el norteamericano podría destinar una media hora a hablar con Kirchner. Esto cambiaría parte de la imagen del viaje que anoche comenzó el argentino sin compromisos oficiales en la agenda. Se incrementaron también pedidos de reuniones de banqueros y empresarios de EE.UU. que quieren conocer de cerca las ideas de Kirchner. Sólo adelantó que no recibirá a «fondos buitre».
El gobierno tenía ayer firmes esperanzas en lograr un encuentro privado entre Néstor Kirchner y el secretario de Estado Colin Powell el jueves, antes de la cena en la cual el Presidente recibirá un premio de parte de la comunidad judía en Washington. Desde la embajada argentina en Estados Unidos que maneja José Octavio Bordón, le aseguraban ayer al ministro Rafael Bielsa, que Powell también estará presente en el lugar y que posiblemente se pueda organizar un encuentro de aproximadamente 20 minutos a solas entre ambos. De confirmarse el encuentro, sería el único evento oficial de la gira que Kirchner comenzó ayer por EE.UU. y cambiaría además parte del eje del viaje presidencial; luego que hasta ayer se especulara con la falta de voluntad del gobierno de George W. Bush de tener reuniones con el argentino. Lo que quedaba descartado anoche es la posibilidad de un cruce entre los dos jefes de Estado. La recomendación del equipo de campaña del norteamericano de no cruzarse con ningún presidente que no sea del G-7 antes de las elecciones del 2 de noviembre y los recelos de la administración Bush por el voto de abstención en la condena a la violación de los derechos humanos en Cuba en la Asamblea General de las Naciones Unidas, impide el encuentro.
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Paralelamente a estas gestiones, la embajada argentina recibió ayer múltiples pedidos de empresarios y financistas de todo tipo residentes en Nueva York, con ganas de tener una reunión con Kirchner en privado o en grupo, pero siempre fuera de los encuentros públicos que tendrá el argentino.
Las inquietudes llegaron ayer a la mañana hasta la Casa de Gobierno y como respuesta presidencial el embajador José Octavio Bordón recibió la orden de organizar todos los encuentros que sean posibles para hoy a la tarde y siempre dentro del Hotel Península donde se alojará Kirchner y su comitiva. Hasta anoche ya habían organizado tres reuniones diferentes, con banqueros, empresarios del sector energético, constructoras, empresas de servicios y exportadoras de productos primarios radicadas en la Argentina y que tienen sede en Estados Unidos.
• Banqueros
Aparte de estos encuentros, se prepara una reunión para el jueves por la mañana, también en el Península, con algunos bancos con alta exposición de deuda pública argentina caída en default. Aquí Kirchner quiere explicarcon sus palabras la ofertade quita de 75%, asegurando que lo hará de «buena fe». Sólo pidió que los organizadores de este encuentro no citen a ninguno de los «fondos buitre» que le están haciendo juicio al país en los tribunales de Nueva York, un pedido muy difícil de complacer al ser todos inversores secretos.
Con este panorama comenzó anoche el tercer viaje de Kirchner a los Estados Unidos a bordo del Tango 01 en sus primeros once meses de gestión. Llegará hoy a las 9.30 a Nueva York (ciudad que visitará también por tercera vez) y el primer encuentro con empresarios se dará aproximadamente a las 16 en el Península. Antes, a las 13, Kirchner hablará en el Council of the Americas ante empresarios y hombres de negocios sobre la situación económica y social, con David Rockefeller y William Rhodes como anfitriones por segunda vez desde que Kirchner es presidente. A la tarde, el Presidente mantendrá un diálogo con el economista Paul Krugman en el New School University, su esposa Cristina Fernández oficiará de presentadora y luego asistirá a la apertura en Atlanta de una exposición de dinosaurios de la Patagonia. Krugman fue uno de los primeros a nivel mundial que recomendó en Buenos Aires, en 1994, que la convertibilidad debía ser abandonada lo más rápido posible.
El jueves a las 9.30 Kirchner volará a Washington, la última ciudad que tocará en esta gira. Ese día a las 11.00 tendrá un encuentro de reconciliación con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, luego de la controversia por el nombramiento de José Luis Machinea al frente de la CEPAL, en lugar del recomendado oficial Carlos Chacho Alvarez. Luego de una media hora a solas entre Kirchner e Iglesias, se sumarán otros directores del BID, todos dedicados a analizar la financiación de proyectos de infraestructura comprometidos con la Argentina.
• Cena de gala
Entre las 13 y las 18.30 hay un amplio espacio en la agenda, en donde se espera incluir la reunión con Colin Powell. Los dos coincidirán además a la noche en la cena de gala en el Comité Judío Americano, donde el argentino recibirá un reconocimiento por su accionar en favor del esclarecimiento del ingreso de ex jerarcas nazis al país y por haber levantado los obstáculos para favorecer las investigaciones del atentado a la AMIA, de 1994.
Al finalizar esta actividad, el jefe de Estado regresará a Nueva York donde pasará la noche antes de emprender su regreso a Buenos Aires.
Con Kirchner viajaron finalmente en el avión Tango 01, junto al canciller Rafael Bielsa; el secretario Legal y Técnico, Carlos Zanini; el gobernador entrerriano, Jorge Busti; el jefe de la bancada de diputados, José María Díaz Bancalari; y los titulares de las comisiones de Relaciones Exteriores de ambas cámaras, Ramón Puerta y Jorge Argüello. La presencia de todos estos legisladores probablemente haga que esta semana prácticamente no trabaje el Congreso.
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