22 de octubre 2026 - 09:26

La NBA endurece las reglas de las apuestas y protege un negocio millonario

La liga restringirá mercados vulnerables a la manipulación y reforzará los controles sobre jugadores y empleados. Las medidas buscan resguardar la integridad deportiva y los acuerdos comerciales que sostienen una industria de miles de millones de dólares.

La NBA y las principales casas de apuestas dieron un paso clave para limitar algunas modalidades que permiten ganar dinero con lo que pasa en la cancha.
La NBA y las principales casas de apuestas dieron un paso clave para limitar algunas modalidades que permiten ganar dinero con lo que pasa en la cancha.


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La NBA implementará nuevas restricciones a las apuestas deportivas a partir de la temporada 2026-2027, en una decisión que combina la prevención del fraude con la protección de uno de los principales motores comerciales del deporte estadounidense. Las medidas alcanzarán a los operadores autorizados, entre ellos FanDuel y DraftKings, y regirán durante la temporada regular y los playoffs de la NBA, además de la temporada 2027 de la WNBA.

El cambio llega en un momento en que las apuestas deportivas forman parte de la estrategia de expansión comercial de las ligas profesionales, con acuerdos de patrocinio, plataformas digitales y productos vinculados al seguimiento estadístico de cada partido. En ese contexto, cualquier sospecha de manipulación puede afectar la confianza de los aficionados, la reputación de los operadores y el valor de los contratos comerciales.

Las nuevas reglas fueron comunicadas a las casas de apuestas mediante un memorando que limita determinados mercados considerados vulnerables. Entre ellos figuran las apuestas sobre una única jugada de un jugador, como anotar la primera canasta, fallar el primer lanzamiento o el resultado del salto inicial.

También se restringirán las apuestas a la baja sobre estadísticas de jugadores que se espera que disputen menos de 12 minutos por partido, así como las combinaciones (parlays) que agrupen varias predicciones de ese tipo sobre un mismo deportista. Estos mercados son especialmente sensibles porque el tiempo de participación o una decisión individual pueden alterar el resultado de una apuesta.

Un negocio que depende de la credibilidad

La dimensión económica del problema quedó expuesta en varias investigaciones federales. Uno de los casos involucra al base Terry Rozier, acusado de participar en una presunta trama para proporcionar información confidencial sobre su disponibilidad y favorecer apuestas sobre sus estadísticas. El jugador se declaró inocente. Según los fiscales, en marzo de 2023, cuando jugaba para Charlotte Hornets, habría anticipado su salida prematura de un partido, lo que permitió a presuntos cómplices apostar más de u$s200.000 a que no alcanzaría determinados registros.

La NBA implementará nuevas restricciones a las apuestas deportivas a partir de la temporada 2026-2027.

La NBA implementará nuevas restricciones a las apuestas deportivas a partir de la temporada 2026-2027.

Otro antecedente es el de Jontay Porter, exjugador de Toronto Raptors, quien recibió una prohibición de por vida de la NBA en 2024 y se declaró culpable de participar en un plan para manipular su rendimiento. En uno de los episodios, una persona vinculada al caso realizó una apuesta combinada de u$s80.000, con un premio potencial cercano a u$s1,1 millones. La operación incluía apuestas a la baja sobre puntos, rebotes, asistencias y otras estadísticas, pero fue bloqueada y no se pagó.

Las investigaciones también alcanzaron al jugador Malik Beasley, acusado por el Departamento de Justicia de presunta participación en un esquema de apuestas. Tanto Beasley como Rozier se declararon inocentes.

El impacto potencial va más allá de las apuestas individuales. Para la NBA, preservar la credibilidad del espectáculo es fundamental para sostener los ingresos derivados de los derechos audiovisuales, los patrocinios, las licencias comerciales y los acuerdos con plataformas de apuestas. Si los aficionados dudan de la transparencia de los partidos, también puede deteriorarse el valor comercial de los productos asociados a la competición.

La liga reforzará, además, sus controles internos. Charles “Peanut” Tillman, exdefensor de los Chicago Bears de la NFL y exintegrante del FBI, impartirá capacitaciones presenciales sobre las reglas de apuestas deportivas a todos los equipos. Jugadores, entrenadores y personal técnico deberán asistir, mientras que los empleados de las franquicias y de la liga tendrán que completar también una formación en línea.

FanDuel defendió la colaboración entre operadores, ligas y autoridades para sostener un mercado regulado. DraftKings, por su parte, señaló que las nuevas directrices formalizan restricciones que ya estaban contempladas en sus prácticas y respaldó los límites destinados a preservar la integridad deportiva.

La NBA estima que sus operadores autorizados representan más del 99% del mercado estadounidense, una concentración que le otorga capacidad para impulsar cambios a través de sus acuerdos comerciales. El desafío consiste en mantener el crecimiento de las apuestas como fuente de ingresos y participación de los aficionados sin permitir que los incentivos económicos comprometan la competencia.

En definitiva, las nuevas restricciones no solo buscan cerrar oportunidades de fraude: también funcionan como una medida de protección de activos comerciales. Para una industria que monetiza cada partido a través de múltiples canales, la confianza del público es una condición indispensable para sostener su expansión.

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