9 de septiembre 2026 - 16:03

Cae la actividad económica y crecen las dudas del mercado sobre cómo puede llegar el Gobierno al año electoral

Los últimos datos sobre industria y construcción preocupan a los operadores. Algunos advierten que no va a haber mejora para esos sectores. Las encuestas de opinión siguen dando mal LLA.

Sin medidas para reanimar la actividad en el corto plazo, en el mercado crecen las dudas sobre cómo llegará el Gobierno a las elecciones del 2027.

Sin medidas para reanimar la actividad en el corto plazo, en el mercado crecen las dudas sobre cómo llegará el Gobierno a las elecciones del 2027.

Los últimos datos sobre la industria y la construcción alimentan el debate en relación la necesidad de hacer una pausa en la lucha del Gobierno contra la inflación y permitir que se reanime en algo las actividades vinculadas al mercado interno, sobre todo, mirando a las elecciones del 2027.

Para el oficialismo apartarse del credo fiscal es pecado mortal. Esta semana Luis Caputo dijo ante estudiantes de la Universidad Torcuato Di Tella: "Hemos tenido 22 crisis, de las cuales 20 tienen origen fiscal. Por lo tanto, creo que no hay opción. La Argentina tiene que generar un nivel de credibilidad que solo se puede hacer mostrando resultados".

En ese sentido, Caputo agregó que "siempre se ha especulado con un 'plan platita' porque vienen las elecciones" pero consideró que "lo que quiere la política es manejar un negocio y ahí se distorsiona todo".

El ministro de Economía aspiraría a mantener la credibilidad del mercado, aunque ello implique perder votos. Más allá de lo que supone el titular del Palacio de Hacienda, la evaluación del público sobre la situación económica actual se mantiene en valores similares a los de los últimos tres meses, según señala la consultora D'Alessio Irol.

"Un 66% de los encuestados considera que la situación está peor que el año pasado, mientras que un 33% cree que está mejor. Las expectativas económicas para el año próximo cayeron dos puntos en ambas direcciones: un 37% de la población cree que la economía estará mejor dentro de un año y un 59% evalúa que estará peor", advierte la consultora en su último informe.

El mismo informe plantea: "En cuanto a la percepción sobre la situación económica personal, el 67% de los encuestados percibe que está peor posicionado económicamente respecto del año anterior, un punto más que el mes previo".

El mercado en alerta

En el mercado empiezan a sonar algunas alarmas. Si bien para Caputo la clave del año próximo es que las elecciones se desarrollen un un clima "tranquilo" (lo que equivale a estabilidad cambiaria) el "drive" de la actividad también entra en las variables a ser avaluadas por los operadores del mercado. El temor es que haya un descontento tan alto que sea capitalizado por la oposición.

Está claro que desde el Gobierno se trató de convencer a todos sobre perspectivas mucho mas optimistas de lo que se dieron en la realidad. "Se vienen los mejores 18 meses de la historia económica", repetía Caputo a todos los interlocutores que tuvo durante el primer semestre del 2026, que le iban a pedir medidas para paliar la crisis. La duda es si puede haber un cambio de la situación que permita llegar al 2027 en un contexto más fortalecido al oficialismo.

Pablo Moldovan, de la consultora C-P señaló a Ámbito que "la baja de la inflación esta ayudando a que los ingresos, como salarios y jubilaciones, dejen de caer". "La economía, se puede decir, que en los últimos tres meses está migrando de un proceso de ajuste y caída de los ingresos, a uno de estancamiento".

"Eso convive en particular en algunos sectores, como son los casos de industria, comercio y construcción con algunas cuestiones muy particulares que hacen que uno tienda a ser más pesimista", expresó el economista.

Con relación al mediano plazo, Moldovan consideró que "la economía va a dejar de caer, sobre todo en el 80% del PIB que que no es petróleo, minería y agro, y empezaría suavemente a estabilizarse en estos niveles bajos que quedó aunque las perspectivas puntuales para industria y construcción son malas".

La recuperación económica es divergente

La consultora Sistémica indica en tanto que "transcurridos casi 3 años de la actual gestión, ya es posible analizar el modelo económico en función de las políticas aplicadas (y las no aplicadas)".

"A esta altura, queda claro que no estamos solamente frente a una mala herencia recibida, donde la necesidad de priorizar el ordenamiento fiscal y cambiario era imperiosa, sino de un programa de política económica con impactos preocupantes sobre el entramado productivo", advierte la consultora.

Sistémica, que dirige el economista Federico Poli, plantea que "se consolidan dos Argentinas a partir de un modelo anclado en la fragmentación de la economía real". "La recuperación económica está siendo divergente: mientras siguen al alza los sectores intensivos en recursos naturales, aquellos vinculados al mercado interno, el consumo y los intensivos en empleo, mantienen indicadores recesivos", dice en su último reporte.

Industria y Construcción siguen de atrás

No obstante, Andrés Reschini, director de F2 Soluciones Financieras, sostiene que "más allá del mal dato de julio, estos sectores (industria y construcción) no parecen estar atravesando un año con un crecimiento muy alejado del promedio". "El problema es que nunca lograron recuperar el nivel previo a la caída de 2023/2024 y esto hace que se demore todavía más", explicó.

En ese sentido, la consultora Qualy plantea que "la coyuntura reciente cristaliza un reacomodamiento asimétrico que fragmenta al entramado productivo". "Los segmentos anclados al mercado doméstico continúan absorbiendo el impacto del ajuste macroeconómico, lidiando con un consumidor altamente selectivo y un palpable freno en la inversión", dice la entidad.

En su ultimo reporte, Qualy indica que "bloques sensibles como la industria, la construcción y el comercio minorista no logran quebrar la inercia recesiva, acorralados entre una demanda deprimida, mayores costos estructurales y el constante acecho importador". "Esta encrucijada erosiona la rentabilidad y empuja a las compañías a atrincherarse en esquemas de contingencia: recorte de turnos, liquidaciones de stock, migración hacia servicios de mantenimiento y cuidado de la liquidez operativa", dice el reporte.

La mora de las pyme creció

La crisis en la que están los sectores proveedores del mercado interno se refleja en el incremento de la mora crediticia. Según un estudio de Equilibra. El monto irregular de las pyme pasó de 0,7% en noviembre de 2024 a 3,7% en julio pasado. Si bien creció, es menos de la mitad del pico de 8,1% de inicios de 2020 cuando se produjo el default de Vicentín, cepo y la cuarentena.

Pero de ellos, se observa que la morosidad es mayor entre los sectores perdedores del nuevo esquema económico mientras que la irregularidad es menor en las actividades ganadoras (destacan minería y energía e intermediación financiera).

La construcción y el comercio lideran el ranking sectorial del monto de créditos en mora con el 7,7% y 6,5% del total, respectivamente. En cambio, la irregularidad en la industria -sector que conforma junto con los dos primeros el tridente de actividades cuyo nivel está debajo de 2023- apenas supera la media del crédito a empresas con el 3,7%.

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