10 de septiembre 2003 - 00:00

Gobierno confía en lograr acuerdo hoy

Néstor Kirchner y un muy estrecho grupo de colaboradores, entre los que no se encontraba el ministro de Economía, Roberto Lavagna, aseguraban anoche que las negociaciones con el Fondo Monetario volvían a encarrilarse. Lo mismo dejaban trascender técnicos del organismo en Washington. Durante toda la tarde, el Presidente y su equipo hablaban de una gestión del gobierno de George W. Bush que habría logrado que el FMI eliminara la cláusula incluida el lunes y que trabó el acuerdo. Es la que no garantizaba la devolución inmediata del monto que la Argentina pagará durante los tres años que dure el acuerdo, sino que hablaba de un período de entre 10 y 12 meses, para el reintegro del FMI. Sin embargo, el Ejecutivo aseguraba que este capítulo ya quedaba afuera del borrador del acuerdo, con lo cual pare-cería haberse destrabado finalmente. El lunes ya habían sido zanjados los otros tres problemas. La Argentina no aumentaría tarifas durante 2004. El superávit primario para el próximo año será de 3%. Kirchner y sus colaboradores confían en que, de manera inminente, la conducción del Fondo termine de avalar lo ya acordado. Inclusive se esperan anuncios para hoy. El viernes, el directorio del organismo podría otorgar las aprobaciones finales. Sólo con estos datos sobre la mesa, en las próximas horas Kirchner podría decidir avanzar en el pago de los 2.900 millones de dólares que vencieron ayer.

"Seguimos negociando y lo más probable es que se destrabe el acuerdo en forma inminente", le dijo ayer Néstor Kirchner a uno de sus principales ministros (no el de Economía). Ayer a las 18 horas el Presidente recibió desde la embajada argentina en Estados Unidos la confirmación de que las presiones del gobierno de George

W. Bush ante el directorio del organismos dieron resultados, y que quedaría eliminada la conflictiva cláusula que se había introducido el lunes y que trabó las negociaciones. El FMI pedía que cada pago de la Argentina durante los tres años que durara el acuerdo no tenga devolución inmediata sino que para este giro, habría que esperar entre 10 y 12 meses.

Aparentemente esta exigencia introducida por Horst Köhler, (director gerente del FMI), quedó afuera del borrador. En realidad toda la parte técnica estaba ya cerrada y sólo restaban las gestiones políticas; que sería lo que aparentemente, al menos a los ojos del Ejecutivo, quedó encarrilado ayer.

Alentados por esta noticia, Kirchner y el jefe de Gabinete Alberto Fernández, a los que se les sumó en algunos momentos el ministro del Interior Aníbal Fernández, comenzaron a diseñar el texto del comunicado que a la noche fue distribuido y que explicaba los motivos por los cuales ayer se decidió no pagar el vencimiento de 2.900 millones de dólares.

Se pidió que la decisión de mantener 25% de las reservas era una actitud patriótica, concepto que quedó fuera; salvo la mención del porcentaje. Se introdujeron además, en un texto que resultó finalmente de sólo tres párrafos, palabras como la continuación de las negociaciones, pero buscando un acuerdo que garantice el crecimiento, el aumento del empleo y la reducción de la pobreza; todas ideas fuerza pedidas por el propio Kirchner. Para establecer un puente con los acreedores privados, Alberto Fernández incluyó una frase que habla de la necesidad de «normalizar las relaciones con los acreedores del exterior».

• Críticas

Hubo además en la Casa de Gobierno momentos para el análisis de la situación en el Ministerio de Economía. Aparentemente los hombres de Kirchner tomaban al avance en las negociaciones como un logro exclusivo del «ala política», y consideraban diplomáticamente como poco efectiva la gestión del Palacio de Hacienda de las últimas horas. Sólo se salvaron de las críticas los negociadores de las metas fiscales del acuerdo, mientras que los responsables de las áreas financieras fueron los más castigados.

En concreto el borrador sobre el que trabajarán ahora la Argentina y el FMI incluyen los siguientes puntos:

• Superávit Fiscal. Pese a que permanentemente se lo presentó como uno de los puntos de conflicto, en realidad fue uno de los primeros que se cerraron. La Argentina mantuvo su posición de no exigir más de un resultado fiscal positivo de 3% del PBI durante el año próximo (aproximadamente $ 12.000 millones). Para 2005 y 2006 se habla de retornar las negociaciones, teniendo en cuenta la evolución de las variables de crecimiento. No habrá sin embargo ningún tipo de coeficiente o de cálculo estadístico, como se especuló en algún momento.

• Tarifas. Este puede ser considerado, a los ojos de Kirchner, el logro más importante del acuerdo del Presidente y que según fuentes del Ejecutivo habría aceptado el FMI. La Argentina se comprometería a estudiar la situación de las tarifas de los servicios públicos durante 2004, pero en ningún momento habrá compromisos de suba de tarifas. Simplemente se obedecerá la legislación aprobada en las últimas semanas y que le permite al Ministerio de Planificación de Julio De Vido a negociar este capítulo a la par de la discusión sobre la totalidad de los contratos de concesiones.

• Compensaciones. Según fuentes gubernamentales, tampoco se incluirán cláusulas donde haya compromisos de compensar a las entidades financieras por los amparos judiciales; reclamo que la semana pasada había sido incluido por Dodsworth y que implicaba emisión de deuda que hasta ahora llegaba a los 8.000 millones de pesos. Sí figurará el compromiso de atender las compensaciones al sistema financiero ya aprobadas por Diputados por las diferencias en la aplicación del CER y el CVS por $ 2.800 millones.

• Cláusula de Vencimiento. La última dificultad que el FMI incluyó el lunes finalmente no estará presente. Puesta en el borrador a pedido de países chicos que integran el directorio del FMI (Holanda), no se le garantizaba a la Argentina el giro automático hasta 2005 del dinero equivalente a los pagos que se hagan por 13.182 millones de dólares. El dinero sería enviado con demoras de entre 10 y 12 meses y dependiendo del cumplimiento de todas las
variables que figuren en el acuerdo.

Según la frase de Kirchner, «es como si se no nos creyeran que vamos a cumplir, por eso es inadmisible este capítulo». Aparentemente fue una intervención directa del gobierno de Estados Unidos, concretamente del secretario del Tesoro John Snow ante el titular del FMI, Horst Köhler, lo que determinó que esta cláusula sea excluida del borrador del acuerdo.

Con este marco, continuarán hoy las negociaciones, siempre desde el ala política del gobierno, y se espera ahora que el próximo viernes el directorio del FMI le dé el visto bueno. Sólo con esa confirmación, Kirchner decidirá el pago de los 2.900 millones de dólares que vencieron ayer y que llevaron a la Argentina al default con el Fondo.

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