Inflación: tras la leve desaceleración de abril, qué se proyecta para mayo

Economía

La inercia, sumado a una serie de aumentos puntuales y que los alimentos continúan en alza, hace suponer que la inflación de este mes no bajará del 5%.

La inflación de abril evidenció una desaceleración de 0,7 puntos porcentuales con respecto a marzo. En términos interanuales, el IPC presentó una suba de 57,8%, el registro más alto en los últimos treinta años, y en lo que va del año acumuló un alza del 23%. Y, si bien para mayo el dato podría ser menor del 6% registrado el mes pasado, los distintos pronósticos privados dan cuenta de que continuará por encima del 5% y algunas proyecciones estiman que puede superar el 70% en 2022.

Si bien el shock internacional parecería haber quedado atrás, una serie de aumentos puntuales, sumado a que continúa la tendencia alcista de los alimentos, le suman presión a la inflación de mayo.

“El dato de abril lo que muestra es una alta inercia inflacionaria, derivada de una inflación núcleo más alta que la de marzo, 6,7%. Eso indica que la inflación es bastante difícil que se desacelere fuerte en los próximos meses”, explicó a Ámbito el economista Jorge Neyro, y agregó: “Ya hay aumento de tarifas, de precios regulados, y los alimentos no están frenando (siguen alrededor del 6% mensual), con lo cual la inflación de mayo no estaría por debajo del 5%”.

En ese escenario, el analista sostuvo que “a diciembre podríamos tener una inflación cercana al 75%, por la alta inercia y por la necesidad de mantener competitivo tanto el tipo de cambio como las tasas de interés”. “Y todo eso colabora, de alguna manera, para que la inflación se mantenga alta”, remarcó.

Según analizaron desde LCG, “es posible que hacia mayo la inflación mensual no ceda sustancialmente”. El relevamiento de una canasta de alimentos que realiza la firma refleja un aumento de 5,6% respecto a la misma semana de abril, lo que “aportaría 1,4 puntos de inflación”.

INFLACIÓN PRODUCTOS SUPERMERCADO
Subas puntuales y de alimentos, le suman presión a la inflación de mayo.

Subas puntuales y de alimentos, le suman presión a la inflación de mayo.

“Los aumentos puntuales en Combustibles, Prepagas, Telefonía cable e internet, GNC, empleados domésticos, Expensas y Colegios privados, podrían contribuir aproximadamente con otros 1,7 puntos adicionales de inflación para mayo”, agregaron desde LCG.

Así, según remarcaron desde la consultora, para este año se espera que la inflación “se encuentra por encima del 70% anual en diciembre”. “Esto se debe a la inflación internacional más alta, sumado a los efectos locales de levantar anclas nominales que contenían la dinámica de precios: se continúa acelerando la devaluación del tipo de cambio oficial y se espera que próximamente se levante el congelamiento de tarifas, que tendrán impactos de primera y segunda ronda”, remarcaron.

En tanto, según analizaron desde la consultora ACM, “es de esperarse que la inflación de mayo y junio sigan estando en un nivel alto”. “En cuanto a la variación interanual es esperable que esta sobrepase el 60% en los próximos meses”, aseguraron.

Por su parte, desde EcoGo, realizaron una primera proyección del 5% para mayo, en base al relevamiento de precios minoristas que realiza la consultora. “Los bienes son escasos, su reposición incierta y no existe horizonte más allá del día a día, con lo cual cualquier precio es factible y convalidado por una demanda impulsada por la búsqueda de cobertura”, señaló la firma en su último informe semanal. En ese marco, se espera que el “piso” de la inflación para este año sea del 70%.

Para Martín Burgos, economista del Centro Cultural de la Cooperación (CCC), la inflación “podría desacelerarse en los próximos meses, porque el impacto de la guerra quedó lejos”. “Pero depende mucho de las políticas que lleve adelante el Gobierno”, señaló y, al analizar si la suba de tasas podría redundar en una desaceleración, remarcó: “No, porque no es un tema que tenga que ver con el tipo de cambio ni con la cantidad de dinero. Es un shock externo. La suba de tasas podría hacer subir los costos financieros y, por ende, trasladarse al precio”.

Inflación: los desafíos del Gobierno

Con ese panorama, contener la suba de precios es una de las principales urgencias que afronta el Gobierno. Al respecto, Martín Calveira, investigador del IAE Business School, analizó: “Se plantea un doble desafío para la gestión económica dado el sesgo contractivo no deseado que implica la gestión de estabilización de la inflación y, más complejo aún, influir sobre expectativas”.

“El problema más apremiante que tiene actualmente la gestión económica es la inflación. No solo por su sostenibilidad, sino por los efectos inmediatos y de segunda ronda que se observan en economía de inflación crónica”, remarcó el analista.

El efecto inmediato es un ajuste en el poder adquisitivo de los ingresos, principalmente de los asalariados y con mayor intensidad de los que están en el sector informal. Mientras que los efectos de segunda instancia están relaciones con nuevos ajustes de precios como consecuencia de aumento de costos y, como ocurre en nuestro país, efectos del aumento de financiamiento monetario del déficit operativo del sector público que genera un exceso de saldos monetarios”, agregó Calveira.

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