19 de marzo 2004 - 00:00

Positivo: frenó gasto el gobierno en febrero (hubo superávit de $ 1.000 millones)

El gobierno de Néstor Kirchner, luego de haber aumentado el gasto en diciembre pasado, está demostrando que, a pesar de cierta demagogia, puede mantener una conducta fiscal. En febrero consiguió, nuevamente, un buen nivel de recaudación, y la sorpresa de que haya logrado congelar el gasto. Esto llevó a que se lograse un superávit primario de $ 996,2 millones el mes pasado. Así, en el primer bimestre del año, el saldo positivo llega a los 2.584,2 millones de pesos. Si se cumple la previsión oficial, el trimestre terminará con un superávit de $ 3.200 millones. La cifra impacta más si se tiene en cuenta que la promesa al FMI fue de un resultado positivo de $ 1.100 millones. El gobierno anunció que no emitirá la deuda que le permitía el Presupuesto y cumplirá con el pago de los intereses de títulos posdefault; todas decisiones de prudencia fiscal. Para seguir de cerca, ya que al mismo tiempo se estudia rebajar del impuesto al cheque.

Positivo: frenó gasto el gobierno en febrero (hubo superávit de $ 1.000 millones)
El gobierno se aseguró ayer un abultado superávitpara todo el primer trimestre del año, al cerrar febrero con un resultado positivo en las cuentas públicas de $ 996,2 millones. Con este último dato, en los primeros tres meses del año el piso del superávit primario (sin los pagos de intereses ni capitales de deuda), será de $ 3.000 millones, mientras que frente al FMI se había comprometido un resultado de $ 1.100 millones para ese período. La buena noticia que aparece, además, con estos datos, es que el gobiernonacional, incremente los ingresos, pero mantiene congelado su gasto, lo que consolida su posición fiscal.

Sin embargo, el secretario de Hacienda, Carlos Mosse, ratificó al presentar estos números que la idea del gobierno de Néstor Kirchner es no alterar la pauta fiscal de superávit de 3% del PBI
y que con esta situación en las cuentas públicas el Ministerio de Economía trabajará para reducir la presión del impuesto al cheque desde junio y aprovechará para momentáneamente no hacer uso de la emisión de deuda pública por $ 2.750 millones permitida por el Presupuesto nacional.

Según el anuncio de ayer, las cuentas del Estado nacional cerraron febrero con un superávit de $ 996,2 millones, y acumularon en el primer bimestre una ganancia de $ 2.584,2 millones. Para Mosse, «este resultado positivo está alentado por tres factores, una fuerte contención del gasto, un importante nivel de ingresos, ya que muchas erogaciones que se hacían durante enero, como aguinaldo y jubilaciones, se efectuaron durante diciembre».

• Confirmación

Pero así como en diciembre de 2003 se efectuaron esas erogaciones, este año también se volverán a realizar, adelantó Mosse, «por lo que el superávit del último cuatrimestre puede ser menor, más ajustado a la pauta». De esta manera el funcionario confirmó que la intención del gobierno es adelantar también este año el pago del medio aguinaldo de diciembre, tal como sucedió el año pasado.

Según declaró Mosse, «no se puede pensar que el superávit sea el triple para todo el año». Adelantó además que para marzo la ganancia del Estado estará entre los $ 400 y $ 500 millones. La Argentina se comprometió con el FMI lograr un superávit fiscal primario en torno a 3 por ciento del PBI (dividido en 2,4% por la Nación y 0,6% restante que aportan las provincias en su conjunto». Eso hace que, según los cálculos del último trimestre del año pasado, la Nación deba lograr una ganancia de unos $ 10.000 millones, y el conjunto de las provincias de $ 2.500 millones. Ahora, como el cálculo se realiza en base a un porcentaje del PBI, si éste crece también deberá aumentar el nivel de ganancia fiscal.

• Rescate

Mosse anunció, además, ayer que con la ganancia extra de los $ 1.100 millones comprometidos con el Fondo, el gobierno se evitará de emitir nueva deuda, «y se procederá a rescatar parte de la ya emitida».

El otro proyecto sobre el que trabaja el Ministerio de Economía, es la reducción de la tasa del impuesto a las transferencias bancarias, que aporta unos $ 500 millones mensuales, y que según anunció Mosse podría comenzar a aplicarse desde junio, aunque de manera gradual. Aclaró también que por ahora no está tomada la decisión sobre la forma en que se reducirá la presión de este tributo, ya que se estudia alternativamente la posibilidad de tomar el impuesto a cuenta de Ganancias, reducirlo levemente o una mezcla de las dos alternativas.

Los números de febrero mostraron que los gastos corrientes ascendieron a $ 6.719,1 millones, contra erogaciones por $ 6.478,6 millones, quedando un resultado económico favorable de $ 240,5 millones.

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