25 de abril 2005 - 00:00

ArteBa presentará mañana su programa para este año

Obra sin título de Alberto Greco (1960), que la galería de DanielMaman llevará a la nueva edición de arteBa.
Obra sin título de Alberto Greco (1960), que la galería de Daniel Maman llevará a la nueva edición de arteBa.
El 20 de mayo arteBA abrirá al público las puertas de su 14° edición en La Rural. Falta poco más de una quincena para comenzar el montaje, y en la sede de la Fundación se percibe el clima de excitación que precede al estreno. Mañana, en el auditorio del Malba, los directivos Mauro Herlitzka, Marta Fernández, Facundo Gómez Minujín, Marga Macaya, Alejandro Corres, Andreas Kéller, Matilde Reynal, Alejandro Quentin y Adriana Rosenberg, los miembros del Consejo Consultivo Jacobo Fiterman, Juan Cambiaso y Andrés von Buch, y la representante en Europa, Sheila Cremaschi, presentarán los nuevos lineamientos de la Feria.

Para comenzar, esta nueva edición está dedicada a atar lazos con Latinoamérica, y se espera la llegada de curadores y directores de museos clave. Algunos, acompañados por coleccionistas dispuestos a comprar, como Mari Carmen Ramírez, curadora del Museum of Fine Arts de Houston, que ya anunció que va a adquirir obras en arteBA por un valor de 20.000 dólares, para que pasen a formar parte de la colección del museo; otros visitarán, al menos, las más de cincuenta y seis galerías argentinas y del exterior que exhibirán sus mejores obras.

En estos últimos años, los espacios emergentes sumaron a la Feria tres atractivos incomparables: la posibilidad de descubrir algo nuevo en un mundo cada vez más uniforme, un alto grado de audacia y su actitud provocativa. Ahora, el Barrio Joven, una vecindad de 400 metros cuadrados que cuenta con el patrocinio del Banco de Galicia, expondrá arte de todo el país seleccionado por el coleccionista Gustavo Bruzzone y las críticas Victoria Noorthoorn y Valeria González. Además, el curador brasileño Franklin Pedroso, trae artistas del Norte de su país.

Se supone que este simpático barrio será la caja de resonancia de la poderosa energía artística que se percibe en Argentina. «El Galicia ha apoyado la cultura desde su fundación, pero este año celebramos su centenario y quisimos brindarle a nuestro patrocinio mayor visibilidad», explica el directivo Diego Videla.

Buena apuesta, si se tiene en cuenta la experiencia de otros países, donde las empresas se ufanan de apoyar el arte contemporáneo porque brinda una imagen de avanzada. El mejor ejemplo en este sentido son las empresas textiles brasileñas, que contribuyeron al surgimiento del arte concreto y de artistas como Lygia Clark o Hélio Oiticica.

Si se comprende la interacción de los diversos actores que sustentan el mercado del arte, patrocinadores, galeristas, artistas, operadores culturales, teóricos y coleccionistas, la Feria es el democrático escenario donde se vinculan, se afirman en el desempeño de su papel y, sobre todo, donde la posibilidad de ocupar un lugar estelar es una posibilidad cierta, ya que la repercusión mediática y el acceso al público masivo están asegurados.

Aún así, los puntos débiles de la feria del año pasado fueron el moderado entusiasmo del coleccionismo local y el que suscitaron los foros de discusión. En la edición actual estos temas se encararon de modo diferente. Para comenzar, el MBA Banco de Inversiones, el más antiguo sponsor de arte-BA, que abre la feria con el ya tradicional vernissage para sus clientes, presentará el Fondo de Inversión MBA de Arte, especialmente creado para promover el arte argentino.

«Tenemos un interés personal y corporativo por las artes, interés que nos ayuda a tener una vida mas rica, mas sensible, mas humana,»
señala el presidente del MBA, Alejandro Reynal. Margareth Henríquez, presidenta de Bodegas Chandon, tampoco duda al afirmar que el arte es un bien preferencial. Desde hace cinco años, la firma nombra un jurado para que antes de la inauguración de la Feria, compre la primera obra, que se dona a un Museo, en este caso, al Contemporáneo de Salta.

A partir de este puntapié inicial al mercado, y con el propósito de estimularlo al estilo keynesiano, la Fundación presenta en esta edición el programa Matching Funds arteBA-Zurich. La propuesta consiste en que cuatro museos argentinos, en esta ocasión el de Arte Moderno de Buenos Aires, el Malba, el Bellas Artes Emilio Caraffa de Córdoba, y el Castagnino de Rosario, recibirán fondos provistos por la aseguradora Zurich. Pero, con una condición: los museos deberán aportar sumas similares o superiores para adquirir obras de arte durante la Feria.

«Acción que no sólo impulsaa nuestros museos a intervenir en el mercado del arte para acrecentar sus colecciones, sino que también debería servir en Argentina para situar a nuestras instituciones en el papel de legitimadoras y rectoras del arte»,
aclara con elegancia un directivo de arte-BA. Un conocedor, sin duda, ya que en esta última década las colecciones de los museos engordaron gracias a la « generosidad» de los artistas. Y no es lo ideal. Quienes vieron la muestra «Donaciones» del Museo de Bellas Artes, conocen la magnitud del dilema.

Los museos, deberían funcionar como modelos del coleccionismo. Pero con la excusa de que no tiene dinero y de que «hasta en el MoMA aceptan donaciones», piden no sólo lo que no pueden pagar, sino también obras que no debieran aceptar, actitud que repercute en el mercado y pretende corregir esta Feria.

El Programa del Auditorio, patrocinado por el Deutsche Bank, viene en este sentido a llenar un vacío y puede convertirse en un interesante foro de discusión sobre el arte latinoamericano y los modos correctos de legitimar su mercado. Las ponencias de
Mari Carmen Ramírez (MFAH), Paulo Herkenhoff (Bellas Artes de Río de Janeiro), Marcelo Pacheco (Malba) coordinadas por Lilian Llanes (ex curadora de la Bienal de la Habana), inician una serie de debates que vale la pena agendar. El éxito de las ferias internacionales depende en gran medida del poder de convocatoria que ejercen sobre los compradores. Art Basel es un feria deslumbrante, patrocinada nada menos que por la banca suiza, pero a su director, Sam Kéller, los coleccionistas con fiebre compradora lo siguen hasta su Art Basel Miami y donde quiera que vaya.

Aquí, desde el año pasado, y con el objetivo de internacionalizar la feria, arteBA creó el Programa de Coleccionismo financiado por el JP Morgan, que dispone de tarifas especiales en el Faena Hotel & Universe, e incluye recepciones y visitas a museos, espacios alternativos y colecciones privadas. Sin embargo, comprender el arte contemporáneo puede resultar difícil. Por esta razón, ahora las visitas guiadas están a cargo de profesionales de la Fundación Arte Viva, que preside
Frances Reynolds Marinho.

La organización de una buena feria no es tarea fácil, requiere de esfuerzos mancomunados, y a los ya mencionados aportes, se suman en esta ocasión los empresarios de Telecom, Bayer y Nueva Dirección en la Cultura, entre otros. Pero esto es apenas la trastienda, ya que lo verdaderamente importante, lo que en realidad debe lucir, es la calidad del arte y el talento de los artistas.

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